miércoles, 7 de septiembre de 2016

ROXANNE

ROXANNE

“Roxanne, no tienes que encender la luz roja. Esos días se han acabado. No tienes que vender tu cuerpo a la noche. No tienes que llevar ese vestido esta noche, hacer la calle, a ti no te importa si está mal o bien. Te amé desde que te vi, no quiero ser condescendiente, tengo que decirte lo que siento, no te compartiré con otro chico. Sé que estoy decidido, así que quítate el maquillaje. Te lo dije una vez, no lo voy a repetir, es mal camino.”

Esta canción de Police comparte el mismo sustrato ideológico que la de Sabina http://www.lacronicadelpajarito.es/blog/ramonalopez/2016/08/maruja-cachonda  pero va en otro sentido. Mientras que en “Pacto de caballeros” ella es usada y olvidada, en este caso el prostituidor hace uso de la mujer pero se enamora de ella. ¿Cuál es el siguiente paso? Mostrarle a la bella Roxanne, que desconoce la diferencia entre el bien y el mal, cuál es el camino correcto y decirle (el uso del imperativo en esta canción es fascinante) lo que debe hacer: quítate el vestido, lávate la cara y abandona el mal camino. Yo lo he decidió así, te lo dije una vez y no lo voy a repetir. Muy bien, Sting, así hablan los hombres. Nótese que a Roxanne no se le pregunta ni una sola vez si ella también le ama, si quiere dejar ese camino para irse con su cliente, si tiene otros planes o en general si tiene algo que opinar al respecto. Él da por supuesto que estar al servicio de un solo hombre es más conveniente para ella que estar al servicio de todos, ya que ha tomado la determinación de que no la va a compartir con nadie, que va a ser sólo para él. Es más, le da igual lo que sea o no más conveniente para ella porque él ha tomado su decisión. La moralina que desprende esta canción casi hace pensar que es un cura el que retira a Roxanne de las calles y no un cantante de rock. Pero de nuevo, en este universo patriarcal, lo que opinen las mujeres es irrelevante. La mujer es en esta canción primero usada y después tutelada como si fuera menor de edad. Roxanne, como Maruja, no tiene voz, por tanto no decide así que ambas son meros peones de un ajedrez machista. La actitud arrogante de él está justificada al darse por hecho que: a) el hombre es el que manda y b) que Roxanne debe estar agradecida por esta oportunidad que él, más que ofrecerle, le impone ya que  con ello se va a rehabilitar en sociedad.

Y hay algo más, querido enamorado: si consideras que es mal camino, ¿qué haces tú yendo de putas? Así es la institución de la prostitución, en un mismo acto compartido por los dos, lo que hace ella está muy mal y lo que hace él es cosa de hombres. Ahí reside el estigma contra la mujer prostituida que es a un tiempo explotada y deshonrada. ¿Es hipócrita la actitud del protagonista de esta canción? No; no le hace falta serlo. Se considera que al prostituirse (o ser prostituida) la mujer pierde todo su valor en sociedad pero sin embargo el valor del hombre no se ve alterado al hacer uso de la prostitución. Esta institución que devalúa a las mujeres concede en cambio a los puteros auténtica indulgencia plenaria. El estigma es unidireccional, sólo afecta a una parte.


La relación del cliente con la prostituta (igual que la relación de la prostituta con el proxeneta) es fiel reflejo de la doble explotación que sufre la mujer prostituida, explotación sexual y explotación económica, ya que es el hombre el que maneja el dinero, el que elige a quién compra, el que toma las decisiones. El usuario no sufre estigma, paradójicamente, a pesar de ser un explotador (y en el caso del proxeneta, muchas veces un esclavista) sobre él no cae la vergüenza, al contrario, él es un señor, es el que maneja y dispone. El que paga, manda y él es el que paga, es el hombre.

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