martes, 8 de septiembre de 2026

SANGRE Y TESTOSTERONA

 

SANGRE Y TESTOSTERONA

Trump ha celebrado su 80 cumpleaños y el 250 aniversario de la independencia de EE. UU. con un espectáculo de lucha en el que Topuria, georgiano nacionalizado español, fue machacado frente a las cámaras por el estadounidense Justin Gaethje. Una victoria televisivamente metafórica en plan America First. Sangre, sudor, esteroides y testosterona corriendo a raudales por las pantallas, convirtiéndose en síntoma y modelo de nuestra época, extendiendo una forma incivilizada de entender la vida. El cumpleaños del tirano naranja ha sido un auténtico y genuino programa electoral: los hombres de verdad deben luchar hasta la extenuación o la muerte. Sangre y testosterona, los dos elementos que gobiernan el mundo ahora mismo, un mundo que ya no resuelve sus problemas con la diplomacia sino con la guerra. Un mundo en el que el genocidio de Gaza ha dejado de importar (si es que alguna vez lo hizo), en el que el estado genocida de Israel puede participar en Eurovisión y en eventos deportivos internacionales sin que el resto de los países participantes llegue a pestañear ante la incongruencia criminal.

La glorificación de la violencia y el desprecio por la vida humana que propicia la política internacional de Trump están bien representados en el ring. Se creen valientes, machos auténticos. La bondad les parece una debilidad intolerable. Esta complacencia en la lucha y en la sangre educa a la población en la barbarie. A un tipo que está disfrutando mientras a otro le destrozan la cara a golpes dile que la diplomacia es la vía para que podamos entendernos entre naciones que verás dónde te manda. Es lo correcto puesto que el POTUS (President of the United States) lo ha validado. La masculinidad dominante que se expresa así, a golpes, sin piedad, sin respeto por el adversario, convierte a la guerra no solo en un medio y sino también en un fin.

Este sentimiento ha sido promovido y explotado en beneficio propio por Trump y su administración, especialmente en este segundo mandato. Antes de este periodo, esa base ultra en lo religioso y en lo político que son los votantes MAGA acérrimos aún sentían cierto escrúpulo quizás no a pensar como pensaban (y piensan) pero sí a decirlo en público. Y esto es así porque había en el Zeitgeist de la época un consenso cierto sobre la pertinencia de los derechos humanos a nivel global y sobre la necesidad de la bondad y el respeto a nivel local y familiar. Ahora todo ese consenso ha volado por los aires y quienes defendemos la democracia y todos sus valores estamos en franca minoría frente a quienes nos quieren imponer la barbarie y la ley del más fuerte como forma de vida. Los buenos sentimientos que son los que garantizan una convivencia en paz están siendo acorralados.

Trump ha aglutinado todo ese anhelo de barbarie, los medios de comunicación y las redes sociales, liderados por hombres ultrarricos, blancos, heterosexuales, enfadados contra un paradigma que propugnaba la igualdad, la justicia social, los derechos humanos y el sentido común han logrado convencer a una gran masa de la población y llevársela a lo cavernario.

Ese paradigma de mundo distópico representado por una sesión de lucha libre en la sede de gobierno del líder mundial es un ejemplo planetario. Sin tapujos, sin complejos ya, han abierto las puertas a los peores sentimientos que se pueden albergar y los han hecho valer como modelo a seguir, espejo del mundo.

Esos malos sentimientos se extienden a lo largo y ancho del planeta, legitiman la discriminación por razón de sexo, raza, religión y origen. Amparado por este nuevo-viejo y terrible paradigma un diputado de Vox en Murcia ha dicho que, de todas las maldades del comunismo, la peor fue sacar la homosexualidad del listado de trastornos mentales y meterla en el catálogo de derechos humanos, que a quién se le ocurre, un derecho humano poder amar a quien tú quieras, hasta ahí podíamos llegar. Para ellos la homosexualidad era, es y deberá seguir siendo para siempre una enfermedad, un pecado y un vicio, una expresión del amor y de la sexualidad que debe ser reprimida o en caso contrario llevada al psiquiátrico o a la cárcel.

Es este mundo horrendo el que nos está trayendo la ultraderecha, un mundo en el que puedes escuchar algo así en un parlamento sin que pase nada. Un mundo en que la sede de gobierno de un líder mundial se ha convertido en un circo romano con gladiadores y masas de gente rugiendo. Esos son sus valores, esa es su aportación. Y a eso llaman freedom.

 

https://rrnews.es/2026/06/sangre-y-testosterona.html

 

MUJER, VIDA, LIBERTAD

MUJER, VIDA, LIBERTAD

Este es el lema que se hizo viral tras el asesinato de Mahsa Amini a manos de la policía moral del régimen iraní. Recordemos que Amini, una joven de veinte años fue detenida por llevar el velo mal colocado (un mechón se mostraba rebelde) y tras ser apaleada en la cabeza, pues se golpea la parte del cuerpo que aloja el pecado, quedó en coma y a los tres días murió. Esta injusticia encendió una mecha que prendió rápidamente y dio lugar a protestas en las calles y en las redes, a nivel nacional e internacional, liderada por mujeres y apoyada por hombres.

Este asesinato nos recordó una vez más lo costoso que es conseguir derechos y lo rápido que se pueden perder. Irán es buen ejemplo de ello: un país que en los años sesenta y setenta disfrutaba de libertades a todos los niveles y que en la Revolución Islámica los perdió todos. Un país donde las mujeres iban a la universidad, conducían o llevaban minifalda y en el que ahora pueden ser asesinadas por mostrar un mechón de pelo y tienen prohibido incluso reírse: el sonido de su voz y su risa perturba la tranquilidad masculina. A quien nos diga que ya está bien de tanto feminismo, que ya lo tenemos todo, además de responder que es radicalmente falso le podemos recordar lo que está pasando en Irán desde 1979 con la llegada de los ayatolás al poder.

Marjane Satrapi sufrió dolorosamente ese cambio de paradigma. Hija de un matrimonio progresista fue enviada fuera del país para poder garantizarle un futuro. Satrapi es autora de Persépolis, la novela gráfica que narra su experiencia dentro y fuera de Irán, durante y después de la Revolución Islámica, una novela llena de verdad, divertida a ratos y profundamente desgarradora.

Satrapi murió el pasado 4 de junio, a los 56 años, varios medios publicaron que de pena tras cumplirse un año de la muerte de su pareja. Isabel Coixet publicó en su Instagram: “Ha muerto Marjane Satrapi y yo no sé si de pena, de asco, de nostalgia o de un infarto. Alucino con las conjeturas que en la prensa aparecen de que 'ha muerto de tristeza tras la muerte de su marido'..." No podemos imaginar un informe médico que rece: causa de la muerte: ataque de pena. El mito del amor romántico, elemento clave del patriarcado, persiste y nos persigue hasta la tumba.

Si la situación ya era terrible antes de la guerra contra Irán, una guerra diseñada por Netanyahu y declarada de forma ilegal por un Trump manipulado como una marioneta grande y naranja, podemos imaginar lo difícil que se habrá vuelto ahora la vida para las mujeres iraníes, con una Guardia Revolucionaria reforzada en sus posiciones por este ataque extranjero. Cuando las cosas van mal, para las mujeres van peor.

Durante lo más crudo de la guerra y también en este momento de frágil tregua, con repetidos ataques por ambas partes siempre en torno a la relevancia vital del estrecho de Ormuz, la vida de las mujeres importa menos que nunca dentro del país y fuera de él. Por eso, cuando todo Occidente está en tensión por la potencial escasez de petróleo debido al conflicto, no queremos dejar de recordar que las mujeres en Irán pueden ser azotadas, torturadas o asesinadas si no cumplen con el estricto código de vestimenta impuesto por el régimen de los ayatolás. Desde la edad de 9 años tienen prohibido mostrarse en público a menos que vayan completamente cubiertas con ropa de tonos discretos. De lo contrario pueden ser detenidas sin más trámite por la policía de la moral. A las mujeres se les prohíbe el color, la risa, la palabra, la movilidad.  A las mujeres se les prohíbe la vida.

A pesar de la dureza del régimen que ha ejecutado arbitrariamente al menos a 11 personas desde 2022 por su participación en estas protestas, el código es desafiado a diario por el movimiento Mujer, Vida, Libertad, mujeres que se atreven a caminar sin velo en lo que se ha descrito como una “revolución silenciosa”. Tienen todo nuestro apoyo y nuestra admiración.

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2026/07/09/mujer-vida-libertad-132269855.html

 


LA LLAMADA DE VOX A LA VIOLENCIA

 

LA LLAMADA DE VOX A LA VIOLENCIA

El miércoles 15 de abril el diputado regional de Vox Antonio Martínez Nieto llamó a combatir incluso con la violencia la, según sus palabras, “aberración moral del aborto y la eutanasia”. Todo ello al hilo de la moción del PP que exigía al Gobierno de España una ley de cuidados paliativos, que según Martínez Nieto se iba a convertir en “un refuerzo de la eutanasia”. Arguyen que el gobierno quiere meter en la Constitución la cultura de la muerte. Y lo dice el diputado de un partido que está entusiastamente a favor de la guerra en Oriente Medio, una guerra que, a su líder, Santiago Abascal, le genera “gran esperanza”.

La guerra les parece una opción esperanzadora, pero que una mujer decida sobre su propio cuerpo o que una persona elija la eutanasia para dejar de sufrir les resulta intolerable. Es una expresión más de la crueldad que caracteriza al pensamiento de ultraderecha.

Observamos cómo la retórica de estos particos se vuelve cada vez más agresiva. En esa gradación, el paso previo al uso de la violencia es la llamada a la violencia. En esta ocasión Vox ha dado un salto cualitativo y esa llamada la ha hecho desde la tribuna de la Asamblea Regional. Ya no es una convocatoria en redes para linchar a moros en Torre Pacheco, ya no es un chiste de cuarto cubata sobre feminazis en la barra de un bar, ya no es una soflama racista en un mitin ante los suyos, ya no es el exabrupto contra el gobierno de un tertuliano en horario de máxima audiencia: ahora, desde la sede de la soberanía popular Vox está pidiendo utilizar la violencia para cargar contra leyes aprobadas por el gobierno, leyes que han sido demandadas por la ciudanía, votadas y aceptadas. A ver qué nombre le ponemos a eso.

No es casual, en política nada lo es. Desde la irrupción del trumpismo en la escena planetaria los tiempos de la agenda ultra se han acelerado. Este hecho ha tenido lugar la misma semana en que hemos sido testigos del vergonzoso ejemplo del diputado de Vox José María Sánchez subiéndose al estrado de la Cámara Baja para amagar con agredir a su vicepresidente Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, algo que nos retrotrae al 23F. La chulesca actitud del diputado de Vox le hacía parecer un cruce entre Tejero y Torrente además de suponer un salto de 45 años atrás en el tiempo. No podemos pasarlo por alto ni normalizarlo. Deben preocuparnos mucho estas faltas de respeto a la democracia, estas actitudes auténticamente antisistema porque a lo que aspiran es a que la democracia caiga para ser sustituida por un gobierno autocrático al estilo de lo que está haciendo Trump en EE. UU. y de lo que ha hecho Orbán durante los 16 años de liderazgo en Hungría, que afortunadamente han quedado atrás en las últimas elecciones. 

Precisamente estos exabruptos tienen conexión por una parte con la rabia por la caída estrepitosa de Orbán, un dirigente que ha sido faro y guía, además de financiación para los partidos ultras europeos, en particular para Vox; y por otra con los indecorosos ejemplos de histrionismo de figuras como Milei o Trump, especialmente de este último cuya performance pública despierta a propios y extraños serias dudas sobre su salud mental. Nos gobiernan individuos que están para que los encierren (y no es una metáfora) y que tienen a su alcance el botón nuclear. Como para no preocuparnos.

Volviendo al tema que nos ocupa, la violencia primero se verbaliza y después se actúa. Es muy grave lo que ha sucedido en Murcia, donde se han traspasado todos los límites hasta llevar esa violencia a la sede gobierno regional. Por ese motivo debemos decir alto y claro que no podemos tolerar este tipo de actitudes y amenazas en nuestras instituciones, no podemos tolerar ataques a la expresión de la soberanía popular y a la independencia de las leyes.

 

En respuesta, desde la Asamblea Feminista se ha emitido el siguiente comunicado de repulsa al que se pueden adherir tanto colectivos como personas de forma individual:

https://forms.gle/Ks1C92LR73ktqgwZ7

 

https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/llamada-vox-violencia_132_13158215.html

 

 

 

PATRIARCADO DIGITAL + TECNOCAPITAL = GROK

 

PATRIARCADO DIGITAL + TECNOCAPITAL = GROK

Vivimos en la era del capitalismo de la atención, donde la plusvalía emana de la capacidad de atraer seguidores, de hacerse ver por los demás. Este nuevo capitalismo distorsiona las relaciones de un modo inopinado. Ahora hay formas distintas y novedosas de exposición y de explotación que no sustituyen a las ya existentes, sino que se acumulan.

En esta era ha nacido Grok, esa nueva herramienta de la IA desarrollada por X, la red social que pertenece a Elon Musk. Grok puede acceder a los contenidos públicos de X en tiempo real y generar fotos o vídeos de carácter sexual a partir de fotos reales tomadas de redes. Lo más relevante es que cuenta con menos filtros que otros sistemas de IA, lo que facilita la creación de contenido potencialmente dañino, tan dañino que está siendo investigado por la Comisión Europea. Esta herramienta que puede servir para desnudar y producir deepfakes se ha convertido en una forma de violencia de género digital, porque, ¿a quién vamos a desnudar digitalmente? Pues a mujeres y niñas, a exnovias, a compañeras de trabajo, a la vecina, a esa chica que te pone pero que no se acercaría a ti ni con una pértiga, a la que sí que te hace caso, pero con cuya foto puedes hacer un vídeo porno fake sin que ella lo sepa y mostrárselo a los colegas. El caso Pélicot nos ha enseñado que al patriarcado le gusta hacer uso de las mujeres como si estas fueran objetos inanimados y también que la fratría puede llegar a ser un vínculo muy poderoso.

La indefensión que suponen las redes para las mujeres y niñas es ahora aún mayor. El terror digital es una nueva forma de control del patriarcado que lejos de quedarse obsoleto está a la vanguardia tecnológica y se atrinchera en redes. Aunque tú no compartas videos sexuales o envíes fotos sin ropa, la IA lo puede hacer sin tu permiso. Podrás negarlo, pero aun así serás objeto de señalamiento y tu vida se verá gravemente afectada.

Grok, insistimos, deshumaniza los cuerpos de las mujeres y provoca terror a la exposición no consentida. Ese terror es, cómo no, alimentado por su impulsor, Elon Musk, que aspira a un mundo digital desregulado, algo a lo que llama libertad de expresión, un mundo en que las mujeres y niñas están ahí como un elemento más del entretenimiento masculino. Tampoco es tan moderno, ya cantaba Manolo Escobar aquello de “viva el vino y las mujeres”. Porque esta herramienta de xIA es como su creador: machista, depredadora, totalitaria y sin filtros. Grok es la expresión del pensamiento de Musk, un hombre que ha dicho públicamente que “las mujeres y los hombres con poca testosterona no son capaces de pensar libremente porque no pueden defenderse físicamente”. Poco que añadir. X es una red profundamente politizada y no solo en lo que a la postura frente a las mujeres se refiere (incluidas denuncias por acoso sexual) ya que la ideología ultraderechista y el supremacismo blanco de su creador también tienen alojamiento ahí. Lo más peligroso es que quienes se acercan a ella para informarse no lo hacen de modo crítico: toman sus respuestas sesgadas como verdades universales y acaban eligiendo presidente a un sujeto como Trump.


Grok es otra forma de expulsión, de restricción, cosificación y control hacia las mujeres. Con un matiz que lo hace más aterrador: no hay donde refugiarse de este acoso, da igual que te cambies de barrio, de ciudad o de país, este acoso te perseguirá allá donde vayas gracias a la ubicuidad de las redes. El claustrofóbico relato de Orwell 1984 se hace verdad.

Grok es la constatación de lo mucho que avanzan la ciencia y la tecnología y lo poco que cambian las intenciones, de hasta qué punto el género humano es capaz de precipitarse hacia el retroceso cuando no existe regulación. Las nuevas amenazas y delitos digitales van más rápido que nuestra capacidad para emitir leyes con las que defendernos. La tecnología no es inocente, no es neutral, está al servicio de determinados intereses y por eso debe ser regulada. De lo contrario, en la jungla de la ley del más fuerte siempre le tocará perder a las mismas.




https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2026/05/14/patriarcado-digital-tecnocapital-grok-130191865.html

 

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EL PODER DE LA FRATRÍA

 

EL PODER DE LA FRATRÍA

Ha aparecido recientemente en prensa el caso de Tamara Fernández Varela, una mujer gallega de 43 años que fue drogada y violada por su marido durante ocho años, quien grabó las agresiones y las difundió en redes. Es un caso similar al ya famoso de Gisèle Pélicot, cuyo esposo la ofrecía por internet para ser violada por otros hombres mientras él grababa para luego compartir este material en internet. Según Tamara, él era cariñoso y detallista; igual que el señor Pélicot conceptualizado por su mujer como un buen marido, un hombre corriente.

En agosto de 2025 y tras numerosas denuncias Meta cerró en Italia la página de Facebook llamada Mía moglie en el que más de treinta mil hombres compartían sin consentimiento fotos de carácter sexual de sus novias, esposas, exparejas o ligues de una noche. La mayoría de las mujeres estaban inconscientes, dormidas o tumbadas en la playa. Acompañando a estas fotos, en muchas ocasiones había comentarios de los propios hombres preguntando cosas como: “¿qué os parece? “.

Otro foro italiano que se dedicaba también a difundir fotos y vídeo sexuales sin consentimiento llamado Phica.eu (phica significa coño) fue cerrado tras el escándalo de Mía Moglie. Este era público y contaba con más de setecientos mil hombres registrados. Eran más de setecientos mil. No sorprende que les pareciera perfectamente normal lo que estaban haciendo.

Se trata de hombres convencionales ¿Están todos enfermos? No, a menos que consideremos el machismo como una enfermedad. Como dice el lema feminista: no son tarados, son hijos sanos del patriarcado.

No se llega de un día para otro a compartir fotos violando a la propia mujer. Hay un perfil bajo que ejercita y refuerza la fratría. Siempre hay un entrenamiento previo que consiste en ir juntos al puticlub, invitarse mutuamente a ver fotos y hacer comentarios valorando la calidad de lo compartido, etc. Si tal es el desprecio por el género femenino por qué no ir más allá generando uno mismo el material audiovisual y así subir de rango entre los colegas. La diversión no está solo en el acto sexual sino sobre todo en poder ponerlo en común con los iguales para prolongar el disfrute del grupo, sentir sus palmaditas en la espalda, escuchar sus felicitaciones, oír sus risas, disfrutar con la perspectiva de su excitación. La mujer, la compañera es reducida a mero objeto de diversión para uno mismo y para el grupo. Ella carece de valor y de carácter humano, está al mismo nivel de una muñeca de plástico. No ven a las mujeres, solo se ven entre ellos. Si estos hombres encuentran excitante penetrar a una mujer inconsciente es porque en esa situación ella no tiene voluntad, no tiene voz, no es sujeto, no se opone.

Este comportamiento aberrante se genera en el abismo de desigualdad que supone el patriarcado. Cuanto más cómodos se sienten los hombres en ese sistema de opresión, más libres para convertir a las mujeres en mero juguete sexual intercambiable.


Qué nivel de impunidad hay que sentir para no considerar el sufrimiento y la humillación que con ello se provoca a la propia compañera. Qué nivel de desprecio por la esposa y por todas las mujeres. Una forma de violencia que, en palabras de las propias víctimas, las ha destruido.

Se trata de un fenómeno que ha estallado a partir de la generalización de las redes y de la pérdida de intimidad que ha supuesto, malvendida a cambio de un puñado de likes y que en el plano de la machosfera se convierte en este dislate.
Ahora con la IA de Grok también se pueden generar videos porno fake a partir de fotos en redes. Otra forma de controlar a las mujeres avergonzándolas.


Constatamos con estupor que no hay remordimiento ni culpa, que se difunden las fotos como lo haría un cazador que expone su trofeo, para que los demás aplaudan y comenten, para ascender en la escala de aceptación del grupo. Los comentarios, como no puede ser de otro modo alcanzan niveles máximos de procacidad, degradación y humillación.


Eran y son hombres corrientes que actúan animados por el valor que otorga la fratría y la impunidad que concede el patriarcado. Se sienten legitimados para disponer del cuerpo femenino como les venga en gana. El abrumador número de compinches les avala.

 

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2026/06/11/fratria-131253343.html

 

 

martes, 14 de abril de 2026

¿JUSTICIA PARA SALMA?

 

¿JUSTICIA PARA SALMA?

Como ya sabrán, Salma, de origen marroquí, fue presuntamente secuestrada, torturada y violada por su captor durante dos años en San José de la Vega, Murcia. La tortura psicológica, física y sexual fue sistemática: el agresor llegó al extremo de descuartizar a su gato frente ella y a amenazarla con que iba a correr la misma suerte que el animal. Entre otras secuelas, la mujer perdió la visión de un ojo y varios dientes como resultado de las palizas. Si recordamos todos estos detalles escabrosos es porque queremos insistir en la gravedad del caso. Numerosas personas nos manifestamos en la plaza del cardenal Belluga el 19 de febrero en contra de este secuestro despiadado y en contra de las violencias machistas en general.


Su secuestrador y expareja, imputado por los delitos de detención ilegal, agresión sexual, lesiones, amenazas y coacciones en el ámbito familiar, ha estado en prisión durante dos meses y ha quedado en libertad provisional el pasado miércoles 1 de abril. La jueza que instruye el caso ha visto “dudas” en el relato inicial de la víctima. Pero recordemos que esta puesta en libertad se ha efectuado sin que se haya realizado un reconocimiento forense de la agredida, sin la incorporación de su historial sanitario y sin que se haya llevado a cabo una prueba pericial de los móviles. No entendemos por qué no se han llevado a cabo todas las diligencias necesarias en un asunto tan sumamente grave.

Quienes creemos en la justicia restaurativa, que prevé reparación para la agredida y rehabilitación para el agresor, pensamos que aquí no hay ni justicia, ni reparación ni rehabilitación sino una terrible y dolosa dejación de funciones por parte de la autoridad competente. El agresor que debería responsabilizarse de sus actos para ayudar a que la víctima comience a reparar su daño, puede pensar en este caso sin temor a equivocarse que nada le impide volver a someter por la fuerza a cualquier otra mujer teniendo en cuenta lo barato que le ha salido este secuestro. La agredida ha quedado en total desamparo.

 

Vemos en esta negligencia la combinación de sesgos patriarcales y racistas. Nadie ha tenido en cuenta a Salma quien, después de sufrir dos años de secuestro tuvo que soportar que se pusieran en duda su cautiverio y su calvario, tratando el tema como uno de esos publicitadísimos casos fake de denuncia falsa; como si sus heridas, secuelas, malnutrición y estado mental no hablaran por sí solos. ¿El tratamiento hubiera sido distinto si Salma no hubiera sido mujer, inmigrante y pobre? La pregunta es pertinente porque no es la primera vez que pasa algo semejante en nuestra región.


La justicia no es tal cuando solo los vulnerables sufren su rigor independientemente del lado que les toque, ya sea como infractores o como víctimas. Recordemos aquí que la resolución del vergonzoso caso Baúl en el que un grupo de empresarios formaban parte de una red de abuso de menores, todas ellas de extracción humilde, ellos salieron libres por una conveniente dilación indebida en el proceso judicial y las únicas personas que pisaron la prisión fueron las madames y los taxistas, todos inmigrantes, por cierto. Los facilitadores, pobres, fueron a la cárcel; los violadores, ricos, la esquivaron. Las víctimas, igual que sucede con Salma, quedaron en total desamparo.


Si la justicia es parcial, y en este caso todo parece indicar que lo está siendo, ya no es justicia. No es justicia cuando Salma no ha podido reparar las graves heridas que se le han infligido. Se ha convertido en víctima otra vez, víctima de una justicia racista y patriarcal que ha ignorado su derecho a reparación, que la ha ignorado como si no existiera, como si su dolor fuera el dolor de nadie, como si a nadie le importara.

 

¿Justicia para Salma? https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2026/04/09/justicia-salma-128882339.html?utm_source=whatsapp&utm_medium=social&utm_campaign=btn-share

 



 

domingo, 5 de abril de 2026

EL MISTERIO DE VOX

 

EL MISTERIO DE VOX

Como ya sabrán ustedes, Abascal anda quitándose de encima a todo aquel que pueda hacerle sombra dentro del partido. Los dos últimos en ser liquidados, Ortega Smith y Antelo, han hecho resistencia y han dado bastante guerra y mucho vodevil, especialmente el murciano al que abrieron expediente disciplinario y que denunció al partido por la falsificación de su firma para ser sustituido como portavoz en el Parlamento regional. Ahora comparte mesa-camilla con Podemos e Izquierda Unida en el grupo Mixto. Una fiesta debe ser eso.

A Abascal no le ha temblado el pulso a la hora de empujar por el barranco político a Ortega Smith que fue, por cierto, uno de los fundadores. No solo eso, Abascal y Ortega Smith son padrinos el uno del otro: el uno de boda, el otro de bautizo. Más allá de las connotaciones a la cosa nostra, aquí no hay amistad, antigüedad o lealtad que valgan. Ortega Smith, Macarena Olona, Rocío Monasterio, Iván Espinosa de los Monteros, Jose Ángel Antelo, la lista es larga. Abascal se ha quedado solo como jefe de la cosa ultra en España, solo… con varios millones de votantes. Y ni un solo líder que le pise el poncho.

Los defenestrados se quejan de falta de democracia interna y claro, a los demás se nos sale la hernia de la risa. Atención a las declaraciones de Antelo en el periódico El Mundo: “En Vox no existe la democracia, la libertad. Es el imperio del miedo”. Vamos a ver, criatura, si en tu proyecto político llevas el desprecio total hacia el régimen democrático y el ensalzamiento de la dictadura, ¿cómo te vas a quejar de autoritarismo? Es como si Bob Esponja se quejara de la humedad. Y por el mismo motivo, ¿por qué le iban a pasar factura al partido las muestras de despotismo? Qué va, al revés, les espesan el caldo. Por eso, vemos cómo a Vox las crisis o le engordan, como en las elecciones de Extremadura, o le salen gratis, como hemos visto en las de en Castilla-La Mancha.

En machismo tampoco se quedan cortos, uno de sus representantes llegó a decir “en nuestro partido hay mujeres y de gran valía, casi tanto como la de los hombres”. Por eso producía entre perplejidad y risa escuchar a Rocío Monasterio decir que Vox era un partido machista. Pues claro, muchacha, dónde creías que te habías metido. Un partido machista gana votos cuando sus líderes hacen machistadas.

El rasgo de carácter más representativo del pensamiento de ultraderecha es la crueldad, con toda su retórica de agresión. Cuando Mussolini fundó el partido fascista italiano no tenía claro si había creado un partido político o un ejército. Esa crueldad que destila la violencia verbal usada en redes en contra de toda disidencia a la norma: raza, género, origen, religión, violencia que toma carne en los linchamientos contra inmigrantes de los que hemos sido testigos; en la admiración por un líder como Trump incluso cuando sus decisiones perjudican a España (patriotismo fake, ahí, a tope) y admiración por los procedimientos desalmados del ICE en EEUU; en el apoyo descarado y entusiasta a los bombardeos contra Gaza e Irán, cuyo ataque a Abascal le generaba, en sus propias palabras “gran esperanza”, clamando contra este gobierno que veta el uso de Rota y Morón para hacer la guerra; crueldad, en fin en la fascinación por Netanyahu, cruel entre los crueles.

El verde de Vox no es una casualidad, no lo han adoptado porque no quedarán otro en el arcoíris de los partidos y mucho menos por veleidades ecologistas: el verde de Vox es el color de la milicia, con la que se sienten tan profundamente identificados y de la que hacen profusión en el atrezzo de sus apariciones públicas.

Insisto: crueldad, dureza, indiferencia emocional es lo que les define. El lenguaje vulgar y directo, lo más alejado del discurso habitual en un político, es también un requisito necesario. Por tanto, quienes se preguntan por el misterio de que a un partido que se está fragmentando en guerras internas, esas crisis no le pasen factura, tienen aquí la respuesta: la crueldad, el autoritarismo, el machismo les hacen crecer porque están en el ADN de su programa electoral. Crueldad como hemos visto incluso contra los compañeros fundadores. Los votantes se sienten representados en el hecho de que haya solo un jefe fuerte, implacable en su crueldad: “eso, bien hecho, si alguno te mueve la silla, una patada en el culo y a la calle. Así hacen las cosas los tíos. Ole tus huevos”.

El misterio de Vox https://share.google/FFFExc8efxdSBAEJQ