ADOLESCENTES SIN REFERENTES
Los varones millenials se enfrentan a retos que les
interpelan de manera profunda. En general, los chicos viven una crisis en lo
que a masculinidad se refiere y se encuentran sin referentes: el viejo modelo
de hombre fuerte, padre y cabeza de familia proveedor y poderoso ha caducado,
confrontado por el feminismo. El nuevo modelo está en construcción. Se sienten
amenazados por las mujeres, pero sobre todo se sienten amenazados por un
feminismo en auge que cuestiona las viejas formas de ser hombre.
Esa construcción coincide con el avance en todo el planeta
de una ultraderecha que se alimenta de esa incertidumbre y la espolea. En las
últimas elecciones alemanas y francesas los partidos de ultraderecha han
arrasado; la franja de edad de hombres por debajo de 25 años muestra un
crecimiento espectacular en ambos países. Esa es la realidad a la que nos
enfrentamos. En España la mitad de los adolescentes y jóvenes suscriben
posiciones machistas y seis de cada diez varones creen que se discrimina a los
hombres al promover un sistema igualitario, según datos del CIS sobre la
percepción social de la igualdad. La errónea apreciación de que el feminismo ha
ido demasiado lejos se concentra en esa edad donde también incorporan los
prejuicios que les hacen más machos: racismo, belicismo y homofobia.
Esta ultraderecha tan vieja como renovada ofrece a los
chicos soluciones fáciles, y mucho, mucho espectáculo: Milei aplaudiendo a un
Musk que hacen rugir la motosierra, Trump como un elefante naranja que hace
temblar la cristalería de las relaciones internacionales a base de amenazas
cuando no se dedica a vender coches en la Casa Blanca, ¿habrá algo más machote?
Chutes de testosterona para contrarrestar los privilegios que creen haber
perdido. Los partidos progresistas les ofrecen mejoras para sus vidas y los
conservadores modelo identitario y espectáculo. Entre pan y circo eligen circo.
Y qué circo.
A los adolescentes de la generación anterior la sociedad les
ofrecía una forma de ser hombre negativa y tóxica, como sabemos, pero al menos
tenían algo a lo que adscribirse. En estos momentos lo que tienen es pura
incertidumbre, un elemento del que precisamente la adolescencia no anda corta.
Se les acaba una vía sin que haya otra terminada de construir. Solución: se dan
la vuelta y transitan por donde sus abuelos, más que sus padres, ya lo habían
hecho.
Las redes son el espacio de creación de esa nueva
masculinidad, son el ágora y el púlpito donde se define, descarta o bendice
cómo debe comportarse un verdadero hombre. En la serie de Netflix
“Adolescencia” se hace una disección bastante precisa de este fenómeno, en el
que la manosfera juega un papel fundamental. Las redes y la cultura mainstream
les siguen ofreciendo el mismo modelo con un plus de rabia por el terreno que
el feminismo les ha hecho perder.
Dicho lo anterior, creemos que es fundamental acercarnos y
comprender lo que les está pasando a nuestros adolescentes, no culparlos y
alejarnos de ellos. Merecen que trabajemos desde la educación, la cultura, el
pensamiento, en intentar ofrecerles referentes que resulten válidos y
atractivos a esta nueva generación que serán los hombres del futuro. Son
nuestros hijos, vecinos, sobrinos, alumnos. No podemos contemplarlos desde una
errónea superioridad moral o intelectual. Debemos hablar con ellos, escribir para
ellos, contrarrestar de algún modo la potentísima oferta que las redes les
hacen llegar con una facilidad pasmosa. Es un trabajo titánico porque sabemos
que debemos luchar contra el enjambre de bulos y fake news que minan las redes
y que les dan la razón en su rabia porque, aunque sean mentiras, son mentiras
que les confortan.
Para paliar de algún modo esa realidad preocupante se ha
creado recientemente la plataforma Bróders: https://www.broders.es/
que se ofrece a escuchar a chicos entre 14 y 19 años y les pone en contacto
entre sí y también con profesionales que atienden sus peticiones. Se trataría
de una especie de anti manosfera que busca mitigar la soledad y la
incertidumbre porque en el espacio online, que es donde ellos pasan más tiempo,
prácticamente no hay alternativa. Está inspirado en Killar, una iniciativa
sueca que lleva años dando buenos resultados. Ojalá prosperen con esta nueva
web porque lo rebelde, tan vinculado a la adolescencia, en estos tiempos raros
que nos ha tocado vivir, es precisamente ser antifeminista.