jueves, 3 de abril de 2025

ADOLESCENTES SIN REFERENTES

 

 ADOLESCENTES SIN REFERENTES

Los varones millenials se enfrentan a retos que les interpelan de manera profunda. En general, los chicos viven una crisis en lo que a masculinidad se refiere y se encuentran sin referentes: el viejo modelo de hombre fuerte, padre y cabeza de familia proveedor y poderoso ha caducado, confrontado por el feminismo. El nuevo modelo está en construcción. Se sienten amenazados por las mujeres, pero sobre todo se sienten amenazados por un feminismo en auge que cuestiona las viejas formas de ser hombre.

Esa construcción coincide con el avance en todo el planeta de una ultraderecha que se alimenta de esa incertidumbre y la espolea. En las últimas elecciones alemanas y francesas los partidos de ultraderecha han arrasado; la franja de edad de hombres por debajo de 25 años muestra un crecimiento espectacular en ambos países. Esa es la realidad a la que nos enfrentamos. En España la mitad de los adolescentes y jóvenes suscriben posiciones machistas y seis de cada diez varones creen que se discrimina a los hombres al promover un sistema igualitario, según datos del CIS sobre la percepción social de la igualdad. La errónea apreciación de que el feminismo ha ido demasiado lejos se concentra en esa edad donde también incorporan los prejuicios que les hacen más machos: racismo, belicismo y homofobia.

Esta ultraderecha tan vieja como renovada ofrece a los chicos soluciones fáciles, y mucho, mucho espectáculo: Milei aplaudiendo a un Musk que hacen rugir la motosierra, Trump como un elefante naranja que hace temblar la cristalería de las relaciones internacionales a base de amenazas cuando no se dedica a vender coches en la Casa Blanca, ¿habrá algo más machote? Chutes de testosterona para contrarrestar los privilegios que creen haber perdido. Los partidos progresistas les ofrecen mejoras para sus vidas y los conservadores modelo identitario y espectáculo. Entre pan y circo eligen circo. Y qué circo.

A los adolescentes de la generación anterior la sociedad les ofrecía una forma de ser hombre negativa y tóxica, como sabemos, pero al menos tenían algo a lo que adscribirse. En estos momentos lo que tienen es pura incertidumbre, un elemento del que precisamente la adolescencia no anda corta. Se les acaba una vía sin que haya otra terminada de construir. Solución: se dan la vuelta y transitan por donde sus abuelos, más que sus padres, ya lo habían hecho.

Las redes son el espacio de creación de esa nueva masculinidad, son el ágora y el púlpito donde se define, descarta o bendice cómo debe comportarse un verdadero hombre. En la serie de Netflix “Adolescencia” se hace una disección bastante precisa de este fenómeno, en el que la manosfera juega un papel fundamental. Las redes y la cultura mainstream les siguen ofreciendo el mismo modelo con un plus de rabia por el terreno que el feminismo les ha hecho perder.

Dicho lo anterior, creemos que es fundamental acercarnos y comprender lo que les está pasando a nuestros adolescentes, no culparlos y alejarnos de ellos. Merecen que trabajemos desde la educación, la cultura, el pensamiento, en intentar ofrecerles referentes que resulten válidos y atractivos a esta nueva generación que serán los hombres del futuro. Son nuestros hijos, vecinos, sobrinos, alumnos. No podemos contemplarlos desde una errónea superioridad moral o intelectual. Debemos hablar con ellos, escribir para ellos, contrarrestar de algún modo la potentísima oferta que las redes les hacen llegar con una facilidad pasmosa. Es un trabajo titánico porque sabemos que debemos luchar contra el enjambre de bulos y fake news que minan las redes y que les dan la razón en su rabia porque, aunque sean mentiras, son mentiras que les confortan.

Para paliar de algún modo esa realidad preocupante se ha creado recientemente la plataforma Bróders: https://www.broders.es/ que se ofrece a escuchar a chicos entre 14 y 19 años y les pone en contacto entre sí y también con profesionales que atienden sus peticiones. Se trataría de una especie de anti manosfera que busca mitigar la soledad y la incertidumbre porque en el espacio online, que es donde ellos pasan más tiempo, prácticamente no hay alternativa. Está inspirado en Killar, una iniciativa sueca que lleva años dando buenos resultados. Ojalá prosperen con esta nueva web porque lo rebelde, tan vinculado a la adolescencia, en estos tiempos raros que nos ha tocado vivir, es precisamente ser antifeminista.

 

 

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2025/04/03/adolescentes-referentes-115982467.html?utm_source=whatsapp&utm_medium=social&utm_campaign=btn-share

 

 

 

 

martes, 1 de abril de 2025

EL POLVORIN DE LA POLVORISTA

 EL POLVORIN DE LA POLVORISTA

Como ya sabrán ustedes, en el polígono La Polvorista, Molina de Segura, se está levantando una planta de biogás, proyectada con agostidad y urgencia, e iniciada tras pasar todos los trámites burocráticos locales en tiempo sospechosamente récord: logró la compatibilidad urbanística en solo un mes a pesar del posible riesgo medioambiental. La planta acumula un rechazo popular más que digno de tener en cuenta: se han multiplicado las movilizaciones (manifestaciones, recogidas de firmas, concentraciones, marchas, caceroladas) en contra de su instalación en las inmediaciones de zonas residenciales, centros educativos y zonas de trabajo por su impacto negativo en la salud de la población, en el valor de las propiedades y en la pervivencia del propio polígono. Hablamos de 369 empresas que suman unos 3.500 trabajadores. Varias de ellas ya están planteándose abandonar La Polvorista por el simple hecho de que su actividad se verá imposibilitada en caso prosperar la planta de biogás: los eventuales escapes de gas, tan ciertos como que han sido admitidos por los propios responsables de la planta, serán incompatibles con la fabricación, manipulación y envasado de productos y utensilios alimentarios o de perfumería que se fabrican en el polígono porque verán mermadas sus cualidades organolépticas y su idoneidad. Los negocios de este tipo que existen en La Polvorista tendrán que cerrar o migrar. El resto de empresas temen por la salud de sus empleados y por la merma del valor de sus propiedades. Hablamos de destruir parte del tejido industrial del municipio para favorecer a una empresa. Una sola empresa. Una empresa que podría estar ubicada en un terreno que no supusiera el camino hacia la ruina de un polígono industrial próspero y/o la enfermedad de sus trabajadores. 

Pero, oh sorpresa, todo lo dicho aquí y que tanto preocupa a la población molinense, a la corporación municipal parece que no le quita el sueño. La Asociación de Empresarios de La Polvorista, creada para velar por los intereses de este polígono ante la construcción de la planta de biogás, solicitó una entrevista con el alcalde la pasada semana, con el objetivo de transmitirle su preocupación por este tema y demandar su colaboración para acceder a la documentación relacionada con licencias urbanísticas ya que sus abogados han detectado posibles irregularidades susceptibles de derivar en una denuncia penal que podría afectar a varios funcionarios del ayuntamiento y por ende al equipo de gobierno. Pero al primer edil no le pareció que el tema tuviera la suficiente importancia como para dedicarle quince minutos de su tiempo. Finalmente, la reunión tuvo lugar con el segundo teniente de alcalde, Fran Hernández, y la concejala de Urbanismo, Paloma Blanco, quienes se limitaron a transmitir a la comisión que la planta de biogás cuenta con todos los requisitos legales y que nada se puede hacer para paralizar su construcción, salvo, si la asociación así lo decide, acudir a un juzgado. Ya saben ustedes: juicios tengas y los ganes, la forma de dilación más eficaz de la historia moderna. Les resumo: el alcalde no les recibió y los concejales se encogieron de hombros. Si no hubiera cuestiones más graves, la simple indiferencia hacia una reclamación popular que suma miles de apoyos ya sería dolosa.

Pero hay más. En palabras del portavoz de la asociación de empresarios: “nuestros ingenieros han estimado que las emisiones de la planta serían equivalentes a las de 5.000 cerdos sueltos en La Polvorista durante un año”.  Por otra parte, según el alcalde de Molina, la instalación sólo emitirá nubes de algodón y palomitas de maíz: “esta planta no tratará purines ni lodos y sólo se ceñirá a azúcares y yogures caducados”. Madre mía, estoy por pedir que instalen una en la puerta de mi casa. Pero en ese caso y si tan claro lo tiene, ¿por qué no se reúne con la asociación de empresarios?, ¿a qué viene tanta falta de transparencia?

La clave del asunto es que quien está detrás de este enjambre de plantas de biogás percibidas como una amenaza para la salud y los intereses de la ciudadanía no es una empresa de transición ecológica, como nos quieren hacer creer, sino el fondo de inversión InfraVia Capital Partners, cuya única misión es aportar rentabilidad a sus accionistas. Rosa Roda lo explica muy bien en este artículo (https://rrnews.es/2025/03/la-planta-de-biogas-de-molina-de-segura-un-negocio-en-manos-de-un-fondo-de-inversion.html). El beneficio privado por encima del bien público, una vez más. 

Y la pregunta es de qué calado serán los intereses que ligan al ayuntamiento de Molina con la planta de biogás para que la corporación municipal ignore tan olímpicamente unas movilizaciones que se repiten asiduamente en nuestro municipio. Sin ir más lejos, este domingo día 30 de marzo habrá de nuevo manifestación cacerolada organizada por la plataforma vecinal “No a la planta de Biogás” que saldrá a las 11:30h del barrio de la Ermita y se dirigirá al ayuntamiento. El alcalde no lo quiere ver, pero La Polvorista se está convirtiendo en un polvorín.


https://rrnews.es/2025/03/el-polvorin-de-la-polvorista.html



jueves, 6 de marzo de 2025

ABANDONAR EL MIEDO

 

ABANDONAR EL MIEDO

Hace un par de meses me encontré un gatito atropellado en la carretera (alguien le había pasado por encima y no se había dignado a detenerse); otra conductora y yo paramos el coche y cogimos al gato para llevarlo al veterinario. El gato me pegó un arañazo del que aún me queda marca. Fue una reacción inmediata del animal. Ocurre con todos los animales. La violencia es una respuesta reactiva al miedo. El animal humano no es precisamente una excepción a esta regla, solo que el humano ha sofisticado y cargado de contenido esta reacción, dándole justificación y elaborando los métodos de respuesta.

El miedo humano desencadena un sentimiento del que los animales carecen: el odio. Miedo y odio son las dos caras de la misma moneda. Odiamos porque tememos al otro y encontramos en la violencia el instrumento ejecutivo de ese sentimiento.

El miedo se puede manipular y alimentar y convertirse en una fuente inagotable de odio. Las víctimas propiciatorias de esos miedos suelen ser siempre los diferentes, los pobres y los extranjeros. Los inmigrantes y refugiados caen de lleno en esa categoría.

El discurso ultra convence a las masas de que si son pobres es porque otro pobre, que viene de fuera, les está robando lo que es suyo (los españoles primero, America first…) A ese es al que hay que temer y odiar, y no a quienes acumulan riqueza de forma obscena. Otro eje del discurso, completamente falso, es el de que los inmigrantes vienen a delinquir, fácilmente comprobable contrastando estadísticas. Pero no buscan la verdad, solo confirmación a sus fobias y en eso se han especializado las redes, cuyos dueños, como bien sabemos, son juez y parte en este enfrentamiento desigual.

La explotación por parte de la ultraderecha del relato del miedo a través de las fake news le está reportando grandes beneficios electorales. Se aprovechan del malestar de la población para ofrecer soluciones simples a problemas complejos.  Aún peor, para ofrecer soluciones falsas. ¿Qué la inflación está descontrolada, que sube el precio de la vivienda? Pues sobran extranjeros. Un silogismo absurdo. Pero es que el miedo nos hace sospechar los unos de los otros, envenena la convivencia, nos animaliza. Tener miedo y odiar, odiar y causar miedo, una espiral que se traga la convivencia.

Lo hemos visto en Molina de Segura donde el teniente alcalde y (ojo a esto) concejal de seguridad ciudadana, de Vox, grabó a mujeres magrebíes llevando o recogiendo a sus hijos del colegio, con el mensaje “Con las barrigas de nuestras mujeres os conquistaremos otra vez”. Bonita manera de mantener la seguridad ciudadana. Azuza el temor a lo que ellos denominan “el gran reemplazo”, un bulo extendido entre la ultraderecha según el cual estamos siendo conquistados de forma más o menos silenciosa por los inmigrantes al que solo cabe contestar que lo que de verdad sobra son racistas.

Otra reacción al miedo es cerrar los ojos y negar lo que está pasando. No es extraño que estas corrientes ultras además de xenófobas sean negacionistas de todo: del cambio climático, de la pandemia y hasta de que la tierra es redonda. Es mejor cerrar los ojos y volver a la Edad Media.

El miedo no busca soluciones: se agarra a un clavo ardiendo. ¿Qué si no el miedo lleva a un país a elegir presidente a un tío con motosierra? ¿acaso no es eso un clavo ardiendo?

 

En estos momentos el mayor miedoso del planeta está en la Casa Blanca y se llama Donald Trump. Desde su llegada al poder hemos entrado de lleno en el escenario del miedo a nivel mundial, porque es un sentimiento bumerang: él tiene y provoca miedo. En cualquier noticia de radio, periódico, en cualquier conversación casual por la calle, qué miedo, lo oímos a cada momento. El miedo se está convirtiendo en un eje de nuestras vidas. Deberíamos encontrar el modo de revertirlo. La alegría es revolucionaria, como lo es también la esperanza. Abandonemos el miedo, rompamos su juego.

 

https://rrnews.es/2025/03/abandonar-el-miedo.html

 

jueves, 27 de febrero de 2025

BRECHA DE GENERO CULTURAL REGION DE MURCIA: 2015-2025

 

BRECHA DE GENERO CULTURAL REGION DE MURCIA: 2015-2025

La ley dice que hombres y mujeres somos iguales en derechos y obligaciones. Nuestra constitución decreta lo siguiente en su artículo 14: “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

Ese redactado imprescindible nos pone en pie de igualdad a hombres y mujeres.  Pero a partir de él el pensamiento reaccionario crea un relato que afirma que ya somos iguales, que todo está hecho, que qué es lo que quieren esas mujeres que gritan en las calles cada 8 de marzo, cada 25 de noviembre. Que a qué viene tanta reivindicación, ¿no será que lo que de verdad desean es superar a los hombres?

Una cosa es la igualdad legal, conquistada con muchísimo esfuerzo y muchísima lucha a lo largo de décadas. Valga solamente recordar el hecho de que las mujeres no podían abrir una cuenta ni comprar una propiedad sin permiso del marido hasta casi el año ochenta, anteayer como quien dice. El marido podía dar a los hijos en adopción sin consultar a la mujer, como pater familias que era. Y otra cosa es la igualdad efectiva, una igualdad que favorezca la presencia de mujeres y hombres en porcentajes parecidos en las distintas esferas de la vida pública. Y ahí aún nos queda un largo camino por recorrer.

En 2015 el entonces recién fundado Colectivo +mujeres, creado para denunciar y luchar contra la desigualdad en el ámbito de la cultura en la Región de Murcia, realizó unos contadores que demostraban con cifras la realidad mensurable de la situación cultural en nuestra región en lo que a igualdad de género efectiva se refiere. Los números no dejaban lugar a dudas ni a interpretaciones: a pesar de la igualdad legal y constitucional, a pesar de la obligatoriedad de la educación para niños y niñas por igual, a pesar de que es mayor el número de universitarias que de universitarios cada año, la presencia de mujeres en los campos de toma de decisión en el ámbito cultural y educativo era descorazonadora como podrán observar ustedes en los gráficos que se aportan.

Sabemos que dato mata relato. Frente al relato de que ya somos súper iguales, de que somos unas exageradas y no hay motivo para más reivindicación, están las cifras que presentaban un panorama muy triste de nuestra región. Desde 2015 el Colectivo +mujeres ha llevado a cabo distintas iniciativas para denunciar esa enorme brecha: instar mediante cartas a hombres destacados en el ámbito cultural a no participar en mesas de debate no paritarias, renombrar simbólicamente las calles con nombres de mujeres, demandar a las distintas administraciones la implementación de la ley 03/2007, promover los premios Lechuza que premiaban la promoción de la igualdad y Topo que señalaban su obstaculización, participar en foros analizando esta brecha, programas de radio, artículos, etc, etc.

Los contadores del Colectivo +mujeres se realizaron en 2015, hace justo diez años, mucho tiempo.

Este año 2025, dos jóvenes estudiantes de bachillerato del I.E.S. Salvador Sandoval en Las Torres de Cotillas, Teresa Alcaide y Cloe Hernández, han presentado un trabajo de investigación retomando los contadores de 2015 del Colectivo +mujeres y analizando los mismos datos en los años 2021 a 2024. Y, oh sorpresa, salvo en el campo literario donde la desigualdad es menor, en todos los demás ámbitos los porcentajes siguen siendo parecidos, y en muchos la progresión ha sido negativa mostrando una situación aún más desigual que en 2015.

Nos preguntamos por la razón de este estancamiento y creemos que solo puede haber cambios si existe voluntad política, por tanto, podemos concluir que nuestro gobierno regional ha sido muy poco sensible a la igualdad de género. Por otra parte, la oposición a los cambios es innegable: en la RAE, esa institución que limpia, fija y da esplendor a nuestro idioma, de los 44 puestos disponibles solo 11 están ocupados por mujeres. Eso es un 25%. Uno de sus académicos, Arturo Pérez-Reverte opina que el lenguaje inclusivo es una “soplapollez” (la elegancia personificada). Para el fallecido Javier Marías, también académico, el día de las escritoras resultaba discriminatorio. Estos hombres destacados en el ámbito de la cultura son ejemplo de la resistencia que se hace al avance femenino a puestos relevantes. El testigo del poder se pasa de un hombre a otro hombre. No es que exista menos talento entre las mujeres, como se han atrevido a afirmar en ocasiones, es que las mujeres están poco representadas en el canon cultural. Los números están ahí.

Con estos datos y frente a estas opiniones solo nos queda seguir luchando. Porque, como afirman estas jóvenes en su trabajo: “el futuro es nuestro”.

 

Figura 1

Recuento de hombres y mujeres en el ámbito de la música.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura 2

Recuento de hombres y mujeres en el ámbito del cine.

 

Figura 3

Recuento de hombres y mujeres en el ámbito de la literatura.

 

Figura 4

Recuento de hombres y mujeres en el ámbito del teatro.

 

 

 

 

Figura 5

Recuento de hombres y mujeres en el ámbito de la gestión cultural

 

 

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2025/02/20/brecha-genero-cultural-region-murcia-114479222.html

 

 

 

TRUMP: SHOCK POR ACUMULACIÓN

TRUMP: SHOCK POR ACUMULACIÓN

No sé ustedes, pero yo estoy deseando abrir un periódico o poner un telediario o escuchar una radio y que no me salga Trump. Es como un veneno que ha inficionado nuestra vida informada y que nos amarga cada día a pequeños sorbos.

Desde el 20 de enero hasta ahora no nos ha dado tiempo de asimilar un disparate y nos cae otro y otro y otro. Trump ha decidido noquearnos por acumulación de burradas. Estamos informativamente sepultados bajo una montaña de peligrosas insensateces. Tenemos que pensar antes de responder y no podemos, no da tiempo a la réplica, mucho menos a la reacción. Ese es el juego. Es tal la velocidad de su saque que el PP todavía no ha decidido si está a favor o en contra de sus movidas. A Vox no hay que preguntarle, hasta la eliminación del castellano (ese que se apropian junto a la bandera y el himno) de los documentos oficiales les ha parecido bien.

Trump ha dicho que quiere convertir la franja de Gaza en un resort. Así, sin inmutarse: la psicopatía está al mando. Y al público de este espectáculo circense basado en una carrera hacia el abismo se nos multiplica el espanto. Piensen por un momento en la franja de Gaza, donde 47 mil personas han sido asesinadas y sus hogares devastados. Y ahora piensen en quién querría pasar unas vacaciones sobre un cementerio, sobre el escenario de un genocidio. Imaginen que un líder mundial propusiera montar un Marina D’Or en Auschwitz. Lo de Gaza es igual de doloroso, pero más reciente. Lo peor de esto es la facilidad con que se va normalizando todo. Cuando el poder se independiza de la responsabilidad nada bueno puede suceder.

Musk y Zuckerberg han afirmado, como Joseph Goebbels, el ministro de Propaganda de Hitler, que la verdad no existe. Y esa es la primera mentira, la piedra de toque, la clave de bóveda de todo su edificio. Porque no es cierto que la verdad no exista. La verdad existe y es concreta, palpable. Die Wahrheit ist konkrett, decía Bertolt Brecht citando a Hegel en una época aquejada por el mismo mal que sufrimos ahora: la intoxicación informativa. Y la mentira también existe, vemos a diario cómo se fabrica en medios, en redes y hasta en juzgados. Si la verdad no existe, como afirman quienes quieren apropiársela, entonces el dueño del relato será el que tenga el megáfono más grande y ahí ganan siempre y solamente los ricos. La verdad está desnuda porque la mentira le robó sus vestiduras, pero desnuda y todo, la verdad existe.

La nueva-vieja mentira que nos quieren inocular es la de que la única libertad que ha de protegerse es la de las empresas para aumentar sus beneficios, reduciendo impuestos de modo que puedan arrojarnos a los pobres las migajas con las que vivimos. Cuanto mayores sean los beneficios de los ricos, mejores serán la migajas de los pobres. Y los pobres de EE. UU. han votado en masa esa mentira.

La creencia en esa falacia nos ha llevado a ver en la toma de posesión de Trump a los mega ricos (o MAGA ricos) ocupando el front row, desplazando a los políticos al gallinero, suplantando la democracia por la plutocracia. A los pocos días, vimos a los pobres expulsados del país esposados de pies y manos como delincuentes, amenazados con ser encarcelados en Guantánamo. El nuevo-viejo delito: ser pobre. Ojo, digo pobres y no inmigrantes: tanto Melania como Musk lo son, pero obviamente ellos nunca serán expulsados. Para ser expulsados hay que añadir la condición de pobre a la de extranjero.

La estrategia de esta nueva plaga se basa en desmontar el estado desde dentro y que solo exista la iniciativa privada, la ley del más fuerte hecha ley federal. Los pobres que le han votado se ven ahora traicionados porque, como en el caso de los magazolanos (venezolanos en apoyo a Trump), serán deportados a Venezuela sin pestañear. Hay 300.000. Trump solo quería sus votos, no su presencia en el país. Qué os pensabais, pringados.

Si estuviéramos en un ring, y esto cada vez se parece más, Trump sería un boxeador puesto de coca hasta las cejas y nosotros (cuando digo nosotros quiero decir los partidarios de la democracia de todo el planeta) un sparring que recibe golpes en el suelo y sin posibilidad no ya de responder, ni siquiera de protegerse. Tendremos que ir dosificando el asombro y la indignación para que no nos dé un síncope, porque esto va para largo. Y pensar con serenidad en cómo responder.

 

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2025/02/15/trump-shock-acumulacion-114319877.html

 

 

 


REX, EL ÚLTIMO DINOSAURIO

 

REX, EL ÚLTIMO DINOSAURIO

A pesar de la lucha titánica de la plataforma “Cine Rex vivo”, la administración de Murcia está dispuesta a liberar de protección y dejar caer esta sala emblemática para que pueda emplearse con fines comerciales: gimnasio, galería comercial, etc. Esa es la resolución tras aprobarse inicialmente este pasado miércoles, en Junta de Gobierno, la ampliación de usos solicitada por los propietarios del inmueble histórico.

La plataforma “Cine Rex Vivo” continuará con sus concentraciones cada jueves y además estudia otras iniciativas que salven la sala.

Una vez más, y ya van unas cuantas, nuestra administración da prioridad absoluta a lo mercantil, sin reparo, sin sombra de duda. Lo ha hecho con el edificio de Correos, lo ha hecho con la Cárcel Vieja, lo ha hecho con el huerto de Santa Eulalia, lo va a hacer también con el cine Rex. No tiene ningún interés en preservar un rincón para que la cultura florezca. Menudo estorbo la cultura. Terrazas enlosadas y bares y cervezas y luces de Navidad hermosas a tutiplén. Van a dejar la ciudad como el aparcamiento de un centro comercial. Quieren convertir la ciudad en un centro comercial. Pero la ciudad es otra cosa, otro concepto infinitamente más amplio, un lugar donde se pueden mezclar el ocio, la cultura, el entretenimiento, el comercio, el saber, el descanso, el devaneo, el intercambio, lo mundano y lo sagrado, lo de fuera y lo dentro, lo extranjero y lo local. Pero si se eliminan emplazamientos donde otro tipo de experiencias, más allá de las compras y de la cervecica  y la marinera, puedan tener lugar, la ciudad se estandariza y se empobrece. Si no quedan locales singulares como el cine Rex, bello edificio con 110 años de antigüedad, (adaptado, por cierto, a personas con movilidad reducida), la ciudad termina pareciéndose a cualquier otra ciudad como un aeropuerto se parece a otro aeropuerto. Y al final dejan solamente lo singular devenido en colorinchi para un desfile hortera el día del Bando de la Huerta. Lo global nos roba nuestra singularidad convirtiéndonos a todos en consumidores intercambiables y prescindibles, igualados por el consumo.

El mercado nos va colonizando. Nosotros también obedecemos a las leyes del mercado, traicionando la memoria, borrando todo aquello que hace de la experiencia algo singular, memorable. Nos entregamos a la facilidad de las plataformas donde la propuesta de ocio es consumida de forma bulímica: otra película, otra serie, otro documental, sentados en nuestro sofá, en penumbra, imposible ya distinguir una experiencia de otra, como señala Lola López Mondéjar en su imprescindible ensayo “Sin relato”.

El mercado y su oferta individualizada en las plataformas sabe mejor que nosotros lo que queremos, esa ofrenda taylor made para cada uno de los clientes-consumidores, ofrecimiento que nos aparece en pantalla cada vez que le damos al botón: “como has visto esto creemos que te gustará esto otro”. Y sí, acierta. Esa oferta predictiva nos mantiene enganchados a la tele y atornillados al sofá. Pero nos homogeniza y nos aparta del grupo.

Y si vamos al cine es a los centros comerciales, a comprar de paso otro bolso, otra play, otro móvil, como buenos feligreses del culto al consumo.  Pero si vamos al cine a los centros comerciales también es porque no nos queda alternativa, porque se han perdido casi todos los cines y ya solo nos quedan los del extrarradio, rodeados de franquicias que hacen de todos los centros comerciales el mismo centro comercial. Se cierra el círculo.

El cine Rex parece ahora un dinosaurio segundos antes del meteorito, un animal prehistórico que nos recuerda lo que estamos perdiendo como grupo humano, como seres gregarios que somos. Estamos perdiendo lo colectivo, aquello que le da sentido a nuestra vida en común.

El Rex es en la ciudad de Murcia un templo único de esa experiencia compartida. No lo dejemos perder.

https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/rex-ultimo-dinosaurio_132_12024243.html

POR QUÉ NO TE CALLAS

 

POR QUÉ NO TE CALLAS

En lo que a redes se refiere, hemos transitado desde la noventera cultura bro a la actual manosfera sin pisar el suelo. Siempre estamos ahí, en ese fango de la fratría masculina tóxica que no hay manera de quitarse de encima ni con agua caliente.

En todo ese magma de anti-ideas destaca una bien curiosa. Dicen ellos: estamos siendo censurados, no nos dejan hablar. Traducimos: no nos dejan decir las mismas burradas que hemos dicho siempre sin tener réplica. En realidad, lo que pasa es que ahora se responde a las burradas de los bro o de los machos emergentes, esos que se sienten amenazados por el avance del feminismo, cosa que antes no se hacía y justamente eso es lo que les molesta. Y a esa réplica llaman censura y ataque a su libertad de expresión. Cuando la realidad es que lo que pretenden es que quienes disienten sigan en silencio, o, dicho de otro modo: que no se haga más uso de la libertad de expresión que el que hacen ellos.

Resulta entre patético y divertido oír a Miguel Bosé decir en El Hormiguero, (El Hormiguero antes de Broncano, o sea, cuota de pantalla casi total) una sarta de boludeces y disparates como para que lo ingresen y simultáneamente quejarse de que se le censura, de que no se le deja hablar y decir las cosas que está diciendo en prime time, repetimos, y que al día siguiente serán replicadas por todos los medios para analizarle, hacer memes o aplaudirle. O sea, lo que viene siendo un uso fluido de la comunicación en medios y redes. En fin, el chiste se hace solo.

O el propio Nacho Cano al que se le oyó decir en todos los medios que cuando encontraran su cadáver en una cuneta sería por la información que estaba dando. En una cuneta, dice. Él. Qué va, Nacho, no tienes que preocuparte, no queda sitio: las cunetas siguen llenas de los cadáveres que la maltratada ley de la Memoria Histórica no ha conseguido rescatar. Pero ya sabemos que ese tema a ti te interesa bastante menos. Ahora, eso sí, no dudas ni un minuto en hacerte pasar por una especie de líder de la résistance acosado por los nazis y las feminazis que para ti son una misma cosa. Qué empanada llevas encima, señor.

En realidad, lo que quieren decir estos lumbreras es: por qué no te callas, que estoy hablando yo que soy el que tiene derecho exclusivo a hablar y el que tiene algo que decir. Y si criticas lo que yo digo es que me estás censurando.

Otra curiosidad: rizando el rizo en un triple salto mortal algunos hasta se llaman a sí mismos feministas, haciendo su propio y particular purple washing, pero reclamando un feminismo “de verdad”, o sea, uno que les venga bien a ellos, que no les critique, que no les ponga ni una pega. Ese feminismo “de verdad” es uno que no les cuestiona ni hace ruido, uno que escucha, escribe y calla como en la canción de “Secretaria”, de Mocedades. Y es que, si se callaran todas las minorías raciales y sexuales, si se callaran las mujeres, si guardaran silencio como lo hacían hace cuarenta o cincuenta años se les seguiría escuchando a ellos con prístina claridad, sin ruido de fondo, que es lo que les aturde.

Se castiga la disidencia, se criminaliza la discrepancia de opinión llamándole censura. Censurar es que no te permitan hablar, no que critiquen lo que estás diciendo. Esto último se llama, mal que les pese, libertad de expresión.

Vale la pena decirles que ellos pueden seguir emitiendo su mensaje rancio, clasista, machista, homófobo o racista, allá ellos con su vida y sus discursos, pero que no se crean que no les vamos a seguir criticando. Faltaría más.

 

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2025/01/23/callas-113622380.html