sábado, 11 de junio de 2022

LA GUERRA: EFECTOS SECUNDARIOS

LA GUERRA: EFECTOS SECUNDARIOS 

El efecto secundario más evidente de la guerra, después de la muerte y la devastación en el país invadido, es una inflación galopante en el propio país y, merced a la globalización, en el resto del continente.  Eso significa que el carísimo precio de la guerra lo va a pagar, además de la inocente ciudadanía ucraniana,  la inocente ciudadanía europea, incluidos tú que me lees y yo misma. La disparatada subida de precios derivada del conflicto  y de la especulación que medra a su sombra harán que debamos trabajar un (ahora incalculable) número de horas extra para poder pagar los mismos bienes  que antes de que estallara esta guerra infame. De un día para otro esta guerra nos ha empobrecido de manera inopinada,  nos ha obligado a adquirir una deuda que no sabemos cuándo terminaremos de pagar. Sin olvidar que,  como ocurre con cada crisis perderán más los que menos tienen. 

El mundo que salga de la guerra se parecerá al nuestro pero ya no lo será.  Otras lógicas lo dirigirán. Y no hay mucho margen para el optimismo,  no podemos esperar que sea un mundo mejor.  No sé qué nos queda por ver pero a la velocidad a la que se suceden los acontecimientos, sin darnos un respiro ni permitirnos asimilar lo que va sucediendo, ya estaríamos listos para el siguiente golpe (o para la invasión alienígena, lo que antes llegue).  Si la teoría de la indefensión aprendida es cierta, la resistencia será mínima porque, como dice el dicho, lo poco espanta y lo mucho amansa. Las guerras están diseñadas para cambiar de golpe paradigmas sociopolíticos. Y esta,  aunque los muertos los ponga Ucrania,  afecta a toda Europa. 

Otra consecuencia inmediata de la guerra ha sido la derechización del tablero político  pasando primero por la militarización, que se manifiesta en la resurrección de la Otan, el envío de armas a la zona de conflicto y el incremento del presupuesto en defensa hasta un 2% del PIB que, como es lógico, se detraerá del presupuesto social. O lo que es lo mismo: menos pan y más fusiles. Esa derechización se ha visto reflejada llamativa y sorpresivamente en la postura de Sánchez con respecto al Sáhara. Los postulados que valen para Ucrania (apoyarla para que se libere del invasor) no valen para el Sáhara,  que sufrió invasión y destierro. No sabemos si la hipocresía y el cinismo son efectos secundarios de la guerra o venían ya de serie.

El cambio radical de nuestro marcó simbólico de un día para otro también es resultado de la guerra. Estaremos de acuerdo en que la guerra es  la hora de los psicópatas, que son homenajeados en lugar de ser puestos en manos de un psiquiatra. Pues ojo a este titular de Telecinco: "Wali, el francotirador de Canadá, se ríe de las tropas de Rusia desde una piscina de bolas en Kiev". Ilustrado con una foto colorida y  espeluznante de un militar abrazado a su arma y tumbado en una piscina infantil repleta de bolas multicolor.  Para reflexionar un rato.

La confusión y la guerra van siempre de la mano. Putin invade Ucrania para, según sus propios términos, “desnazificarla”. Esto resulta muy curioso teniendo en cuenta que, según demuestra un informe de la Eurocámara, el Kremlin ha financiado y promocionado partidos ultras en toda Europa: desde el partido de Erdoğan hasta el Frente Nacional de Marine Lepen y Vox en nuestro país. Nos reiríamos de la incoherencia si no hubiera muertos de por medio. Además, desnazificar qué, si él es el mayor nazi de toda Europa. Su profundo entendimiento con Trump es otra señal de que la extrema derecha es su medio natural y el fascismo su religión, cosa que prueba sobradamente la invasión de Ucrania. Pero sabe bien que si genera la suficiente confusión ya nadie sabrá a qué atenerse y podrá pescar adeptos en todos los caladeros. Cómo será la cosa que hasta hay atontados que piensan que Putin es comunista.

 Y por último, el efecto secundario estrella, el avance de los fascismos sobre Europa, que para eso habían sido financiados previamente por Putin como mencionábamos antes. Las crisis y los conflictos tienen la dudosa virtud de empujar a la ciudadanía a refugiarse en partidos extremistas, conservadores y fuertemente identitarios, o lo que es lo mismo,  partidos ultras. No, el mundo que salga de la guerra, cualquiera que sea el resultado, no será un mundo mejor. Será mucho peor, menos democrático y con menos esperanza. Ojalá me equivoque.





TERESA FRANCO: EL ACOSO QUE NO CESA

TERESA FRANCO: EL ACOSO QUE NO CESA

La militar Teresa Franco criticó el acoso dentro del ejército, luchó para que las mujeres fueran tratadas de forma equitativa y denunció la ausencia de chalecos antibalas femeninos. A partir de ese momento su vida laboral se complica y comienza a ser hostigada hasta que denuncia por acoso laboral a su superior por “delitos continuados de extralimitación en el ejercicio del mando y de abuso de autoridad “. Teresa era además secretaria de Igualdad de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME, asociación que defiende los derechos laborales militares ya que el sindicalismo es ilegal dentro del ejército). Para su capitán fue demasiado. Así lo resume Teresa: “No solo le había puesto una denuncia interna sino que encima era mujer y pertenecía a una asociación como secretaria de Igualdad. Creo que él no soportaba eso, el acoso que sufrí estaba fundamentado por el machismo”.

Tras diez años en el ejército con un expediente intachable, a raíz de la denuncia llega a acumular en un solo año seis faltas y 33 días de arresto. Durante la instrucción del caso se ordena estudio psicológico de la denunciante, no del presunto agresor. Todo manifiestamente irregular. Teresa padeció situaciones límite que la llevaron a sufrir un aborto espontáneo.

En 2018 el Ejército del Aire del que Teresa formaba parte, rebuscó en su vida privada y escudriñó sus redes sociales para determinar que se excedía en la labor asociativa y en la libertad de expresión (sic). Sería interesante saber cuál es la medida de libertad de expresión que el ejército estima suficiente. Y sobre todo qué contenido debe tener esa libertad de expresión y asociativa para recibir el visto bueno.

La misma institución que la acosaba, ha juzgado y absuelto a su acosador. Eso es lo que suele pasar cuando se es juez y parte. Esta resolución parece demostrar que justicia y militar son términos mutuamente excluyentes, un oxímoron perfecto. La sentencia considera a la militar como “demasiado cualificada” para su rango, sobrecualificación que la habría llevado a ser excesivamente susceptible ante determinados exabruptos y comportamientos poco respetuosos. Cualquiera diría que el ejército prefiere personal con baja formación y poco sensible ante las injusticias. No es este precisamente el modelo de ejército moderno y democrático al que un país avanzado debe aspirar. La sentencia es una mala noticia no solo para Teresa, lo es para una sociedad justa y democrática.

Teresa está sufriendo lo mismo que combate. Por denunciar injusticias e irregularidades está siendo perseguida por tierra, mar y aire. En su lucha por eliminar del ejército el miedo a los mandos superiores, a las represalias, al acoso continuado, está viviendo un calvario que dura ya más de ocho años. Lo que ella perseguía es que prevaleciera la justicia sobre la credibilidad de la palabra de los mandos superiores. No ha sido así. El capitán ha sido absuelto precisamente por falta de testigos, como si nadie más le hubiera oído gritarle: “si te pones chula, te meto una patá en la seta”. El temor a las represalias ha podido más que la necesidad de justicia. No obstante, la acusación ya ha anunciado un recurso ante el Tribunal Supremo.

Para que el acoso no termine, esa sentencia está siendo aprovechada por Vox para pedir su cese como concejala del Ayuntamiento de Murcia, así como la supresión de la Concejalía de Igualdad por suponer “un gasto superfluo para las arcas municipales”. El acoso no debe parar, piensan, debemos enseñar a las mujeres cuál es su lugar, piensan. Fuera concejalía de igualdad, que no es más que un estorbo, que no sirve más que para que surjan este tipo de casos, piensan. Ni ella ni ninguna. Que no queden raíces. 

Desde el Colectivo +mujeres queremos mostrar toda nuestra solidaridad y todo nuestro apoyo a la concejala Teresa Franco y a la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Murcia.


EL RAYO Y LA CULTURA DE LA VIOLACION

 EL RAYO Y LA CULTURA DE LA VIOLACIÓN

Para todas esas personas que niegan la pertinencia del feminismo porque opinan que no existe el machismo y que por tanto tampoco existe la cultura de la violación, reproducimos aquí las palabras textuales del actual entrenador del Rayo Vallecano femenino, Carlos Santiso, en un audio de hace cuatro años en un grupo de Whatsapp: "Este 'staff' es increíble, pero nos faltan cosas. Nos falta, sigo diciéndolo, hacer una como los de la Arandina. Nos falta que cojamos a una, pero que sea mayor de edad para no meternos en jaris y cargárnosla todos juntos. Eso es lo que une a un cuerpo técnico y a un equipo. Mira los de la Arandina, que iban directos al ascenso. Buen domingo, chavales". Hay que recordar que en el caso de la Arandina tres jugadores fueron acusados de violar a una chica de 15 años en 2017.

Lo que propone Carlos Santiso para dar cohesión al equipo es justamente violar en grupo a una mujer, evitando que sea menor de edad. ¿Por qué esta delicadeza inesperada, ante la propuesta de un acto brutal? Porque sabe que habla de una agresión, sabe que habla de un delito, pero si la víctima es mayor de edad siempre pueden decir, como suelen hacer, que hubo consentimiento.  Cuando lo que hay es intención de agredir porque dice “nos la cargamos entre todos”, no “la seducimos entre todos”. O sea, la intención de violentar no puede ser más evidente. Pero también sabe que, si la cosa se desmadra y llega la denuncia y el juicio, siempre contará con jueces comprensivos que encuentren jolgorio donde hay violación, como ocurrió en el de La Manada. 

También hay que decir que cuando ellos hablan de consentimiento lo hacen de forma  protocolaria, en realidad no les importa que la mujer diga que sí o diga que no. La alusión al consentimiento es una mera formalidad, un trámite, una justificación. Por otra parte, según esta lógica patriarcal siempre hay consentimiento porque cómo va a negarse una mujer al deseo masculino, cómo va a decir que no.  Carlos Santiso lo deja claro: cogemos a una y nos la cargamos. Y ya está.

Una violación múltiple es una celebración machista donde se pone de manifiesto la fratría masculina patriarcal en toda su extensión. El entrenador da una explicación muy gráfica: “eso es lo que une a un cuerpo técnico y a un equipo”. Lo  que une es la violencia sexual en grupo. Lo que une es ejecutar juntos un rito de masculinidad cuyo mensaje es: somos hombres y lo que nos define es que podemos violar a una mujer, y podemos hacerlo juntos porque así se refuerza nuestro espíritu de grupo, nuestro reconocimiento entre iguales. En este acto nos miramos unos a otros, nos reconocemos como hombres, en este acto nos distinguimos del ser inferior, la mujer, que es la que está siendo sometida a nuestro capricho.  Los hombres que actúan así se miden entre ellos, poniendo de manifiesto su capacidad de someter y usar a su antojo aquello que les enorgullece no ser: mujeres. 

Con todo ese desprecio hacia las mujeres, asombra que este sujeto esté entrenando precisamente un equipo femenino. ¿Ha dimitido Carlos Santiso al hacerse públicas estas gravísimas palabras? Pues claro que no. Ha dimitido Jorge Blanco, el preparador físico del equipo, que ha dejado su puesto por "principios y valores" al no poder estar en la misma institución que "ciertas personas". Cosa que le honra porque la fratría patriarcal suele ser más fuerte que la voluntad de algunos hombres. Y la fratría se extiende en múltiples ramificaciones. Hay fratría en la sentencia de un juez que ve jolgorio donde hay violencia. Porque él comprende lo que hacen esos hombres y por qué, y no ve ningún delito porque él haría otro tanto. Hay fratría en las palabras del periodista que dice: “a ver, ha pedido perdón, ha dicho que fue una broma y que debería quedar en el olvido, qué más queréis” sin pensar que en esas palabras subyace una intención de agredir: la enunciación es previa a la acción. Hay fratría en los comentarios del político de derechas que ve una exageración el casus belli generado ante unas palabras, que, así y más graves las ha pronunciado él mismo muchas veces. La fratría masculina es el paraguas bajo el que se protegen algunos hombres, prestándose comprensión entre sí ante cualquier agresión a una mujer. Los demás hombres deben romper esa fratría y hacer como el preparador físico, Jorge Blanco: desvincularse  y dejar solos a los que agreden o tienen intención de hacerlo.



EL DIA DE LA MADRE TRABAJADORA

EL DÍA DE LA MADRE  TRABAJADORA

Que el día del trabajo y el día de la madre hayan coincidido este año es una casualidad cargada de contenido. La madre es alguien de quien se espera que realice un trabajo no remunerado 24/7, siempre, a todas horas, los 365 días del año, 366 si es bisiesto.  Recibimos mensajes felicitándonos (y alentándonos de modo implícito) a ser esa madre que está ahí de forma permanente,  que es maravillosa,  cien por cien entrega, todo dulzura, trabajo,  cuidados y atención: madre, amiga,  maestra,  psicóloga, conductora, modista, enfermera, abogada... Esas felicitaciones son un regalo envenenado porque con ellas se contribuye a construir una madre incombustible,  infinita,  interminable, omnipresente y se nos invita a serlo.  Pero esa madre ideal es un modelo en el que no cabemos las mujeres reales.

Todo el mundo tiene derecho a un descanso,  menos las madres que somos heroínas con la capa por delante, como si al parir adquiriéramos súper poderes. No se espera de nosotras que seamos seres contradictorios y ambiguos. No se espera cansancio ni indolencia, solo entrega porque el amor que hijos e hijas nos profesan nos obliga a estar a la altura del ideal. Ese modelo de amor filial, al igual que el modelo de amor romántico al uso, es otra trampa para las mujeres. Esa demanda de la sociedad genera una tensión injusta sobre nosotras. Debemos admitir que existan otras formas de ser madres y que estas sean válidas. Deberíamos tener derecho a estar hartas de la crianza, a no ser perfectas, a dimitir siquiera temporalmente de esa titánica tarea que se nos impone desde todas las instancias. Deberíamos aceptar que madre hay más de una. Ser madre no debería suponer someterse a un arquetipo sublimado.

Con ese modelo, una mujer que entrega la vida a su tarea de madre no estará haciendo más que lo que se espera de ella. Sin embargo el día que un hombre le plancha al hijo el uniforme del colegio, ya ha ganado la Champion's League del trabajo doméstico. En los DNIs de millones de mujeres, en los sesenta y setenta, en la casilla de trabajo ponía: S.L., que no significa sociedad limitada sino Sus Labores. Aparecía en el DNI, en la cartilla de la Seguridad Social, y en todo documento oficial,  a pesar de que muchas de ellas, además de en sus labores, trabajaban en el campo, en la fábrica, en la oficina. El concepto S.L. iba unido a su condición, las definía;  por tanto, cualquier tarea de esa S.L. (limpiar, criar niños, cuidar ancianos)  no era más que parte de su identidad. Con la maternidad pasa otro tanto: cualquier cosa que haga la madre, así sea el mayor sacrificio, no es más que lo que le corresponde. Cualquier cosa que haga el hombre en ese mismo sentido es algo extraordinario y así es percibido. Si haces lo que te define cumples con lo que de ti se espera, nada más. 

La función cuidadora va asociada de forma indisoluble a la función madre y recae sobre todas las mujeres, madres o no. En castellano el masculino es genérico y no marcado. Pero sin embargo se dice “las amas de casa”, “las enfermeras” y  “las azafatas”, colectivos vinculados al cuidado y el servicio. Se ha conseguido transitar a profesiones típicamente masculinas: ya hay médicas y juezas. Sin embargo no conseguimos que se transite en sentido contrario: las mujeres puede aspirar al superior mundo masculino (ser juezas o médicas) pero de ningún modo el hombre querrá descender al inferior mundo femenino (ser amo de casa) sin sentir que pierde valor en la transacción.  El lenguaje, tan sensible a los cambios, se resiste en este caso a dar vía a esa transición.

Los cuidados siguen siendo una actividad desempeñada básicamente por mujeres y se nos vende una maternidad sublimada como heroica  pero  siete de cada diez madres se sienten solas en la crianza  y una de cada dos ha sufrido pérdida salarial (https://clubdemalasmadres.com/asociacion-yo-no-renuncio-2/ ) . Ya va siendo hora de que los hombres se ocupen también de los cuidados, que son imprescindibles para nuestra supervivencia, salvo que las mujeres renuncien a sus trabajos fuera de casa o la humanidad renuncie a la función reproductiva. 





viernes, 3 de junio de 2022

EL REY DE LA BARAJA ESPAÑOLA

EL REY DE LA BARAJA

Hay una coplilla que dice:

Si tu madre quiere un rey

La baraja tiene cuatro:

Rey de oros, rey de espadas,

Rey de copas, rey de bastos

Bien pues el emérito es el rey de la baraja, es todos los reyes de la baraja a la misma vez porque le ha dado a todos los palos:

Rey de oros. Las voces monárquicas nos presentaban a este rey como el mejor embajador de España cuando en realidad ha sido un mero comisionista, un comisionista feroz. Con él hemos jugado al ganapierde: él ganaba, nosotros perdíamos: utilización corrupta de los presupuestos del estado, opacidad, cuentas en Suiza, oscuras y caras comisiones por el AVE a la Meca, una máquina de contar dinero en la Zarzuela, como si de un vulgar contable de la mafia se tratara… Son tantos los detalles que han trascendido últimamente de su amor por el vil metal que su epitafio debería rezar: “Aquí yace el Rey de Oros”. Porque es lo que ha sido, por encima de todo. Lo terminó pagando el yerno que no es que no mereciera ir a la cárcel, pero a la vista está que Urdangarín ha sido un simple aprendiz, y uno no muy espabilado, por cierto. Porque el emérito en esto de trincar sigue siendo el rey.

Rey de copas: por lo visto hace honor a su dinastía y le da no solo al bourbon sino a toda bebida espirituosa que se tercie. Esto no contribuye a su ejemplaridad, pero es un defecto menor en comparación con todos los demás dijes que le adornan.

Rey de espadas. Su afición por las armas empezó bien temprano, su torpeza también: mató de forma accidental a su hermano de 15 años cuando él tenía 18. Pero no se le pasaron las ganas de seguir jugando con pistolas. Su afición por la caza le llevó a Botswana a matar elefantes, junto a su amante oficial. Pero antes le había llevado a Rumanía, a matar un oso borracho (hecho del que nos informó la prensa extranjera porque la prensa nacional ha sido tan servil como cortesana). Con un oso borracho no puedes fallar, con una ciudadanía maniatada tampoco: la maniobra del 23F era una jugada ganadora. Si el golpe de estado salía adelante, él sería el cabecilla; si el golpe de estado fallaba, él saldría a reconducir a los militares díscolos y a meterlos en cintura, como un padrecito bueno. Ganó la opción B y todo quedó en un bonito relato según el cual JCI salvó la democracia en España. Qué digo salvó… inventó la democracia. 

Rey de bastos. Si tomamos este palo como el impulso fálico, el emérito sería un magnífico representante. Nunca sería el rey de corazones de la baraja francesa (por qué llamarle amor cuando queremos decir sexo) porque lo suyo es bastante menos sofisticado. Jose Luis de Vilallonga le halagaba diciendo que era “un grand tombeur de femmes” que en francés suena muy fino pero cuya traducción literal es tumbador de mujeres, ojito con la expresión…. Ser rey de corazones implicaría un refinamiento del que carece un vulgar tombeur de femmes.

Su condición combinada de rey de oros y rey de bastos es la que le ha llevado a dilapidar la reputación espuria de monarquía ejemplar que la Casa Real española había acumulado durante décadas. Y la que le ha llevado a alejarse del hijo, fijando residencia en Dubai a ver si a la estafada ciudadanía se le olvida que el jefe del Estado ha sido perseguido por la justicia internacional porque ojos que no ven corazón que no siente. Al final, el lote de millones de euros que le colocó a Corinna como regalo en una cuenta off-shore al objeto de blanquearlos le han explotado en la cara. La fiscalía suiza ha sobreseído el caso porque ya se sabe, hay que mantener la baraja completa, pero ya a casi nadie se le escapa que la baraja de la monarquía tiene las cartas marcadas.

Estos días JCI ha regresado a hacer turismo por España como un jubilado del Imserso (un jubilado cuya excursión costara doscientos mil euros, claro), con la consiguiente polémica. Pero el problema de la monarquía no es si el emérito vuelve o si no vuelve, si lo hacen hijo predilecto de Abu Dabi, si pasa otro cumpleaños en soledad o si lo operan. El problema es otro: el hijo no encuentra modo de extirpar al padre, ni de extirpar su bien ganada fama de mujeriego, de cazador furtivo y de comisionista a tiempo completo. Y nosotros no encontramos manera de extirpar a los Borbones de nuestra jefatura de estado.


sábado, 28 de mayo de 2022

AL PP LE APRIETA EL FACHALECO

AL PP LE APRIETA EL FACHALECO

Vamos con el espectáculo que nos ha ofrecido el PP recientemente, que solo faltaba echar barro y sentarse a mirar. Estos son los acontecimientos: el PP aún de Casado intenta una doble jugada maestra para desestabilizar al gobierno social-comunista: primero tumbar la aprobación de la Ley de Reforma Laboral mediante la (más que) presunta compra de dos  diputados de UPN y a continuación sacar mayoría absoluta en Castilla-León, para lo cual habían forzado el adelanto electoral. Pero todo sale mal de un modo risible, gracias a que Alberto Casero, mano derecha de Teodoro García Egea, se mete un gol en propia portería que será más recordado que el de Iniesta y la Reforma Laboral sale adelante con el ridículo espantoso de un PP que se enzarza en querer que le anulen un voto perfectamente válido, aunque sea a favor del adversario. Posteriormente, las elecciones en Castilla-León no salen como esperaban y gana el PP, sí, pero por la mínima, mientras ve cómo le pisan los talones los caminantes verdes de Vox. Deciden entonces que les empieza a apretar el fachaleco y se ponen su otra chaqueta, que se estaba apolillando en el armario: la chaqueta de derecha europeísta moderada (cuánta falta nos hace), para lo cual tienen que tomar distancia con los de Abascal. Pero, oh sorpresa, a la señora Ayuso pactar con los ultras (financiados por Putin, por cierto) le parece lo más natural del mundo. La lideresa empieza a hacerle sombra a Casado. Aquí Casado se viene arriba y, trama de espionaje mediante, acusa de corrupción en un programa de radio a la presidenta de la comunidad madrileña por favorecer a su hermano, que se había llevado una comisionaza en venta de mascarillas de casi trescientos mil euros mientras la gente en Madrid moría a racimos, pero eso sí, se servían cervezas en todas las terrazas. Resultado: los votantes del PP se manifiestan en masa frente a la sede nacional, aclamando a Ayuso y pidiendo la dimisión de Casado y García Egea, que será el primero en caer.  Al mismo tiempo se reclama que sea Feijóo el nuevo líder del PP, el que les conduzca a un nuevo amanecer.

Primero Ciudadanos y ahora el PP han comprobado que la foto de Colón ha resultado ser una escopeta de caza con retroceso, un retroceso que casi ha barrido del  escenario político a CS y ahora ha ayudado a despeñarse a Pablo Casado. Porque el mismo Pablo Casado que se hacía fotos con los ultras, líder del  mismo PP que pactó con ellos en varias comunidades autónomas, decía a raíz de las elecciones en Castilla-León: "tenemos límites para pactar y acordar. Nuestros principios son nuestras condiciones y nunca renunciaremos a ellos". Quien con tanto mimo ayudó a que esta maquinaria de Vox cogiera velocidad ahora arruga el morro frente a un ultra. Y es que el mismo facha que le ayudó a gobernar en regiones tan bien conocidas por nosotros como la nuestra,  ahora le puede quitar el poder. Así que lo que le disgusta no es el facherío sino que ese facherío le esté adelantando por la derecha. No sé qué esperaban: a ser fachas no hay quien gane a los de Vox.

El espectáculo-terremoto-trama de espionaje también da para una serie de Netflix de ocho temporadas. A Ayuso se le abrió un expediente cóctel molotov por las sospechas de cobro de comisiones irregulares por parte de su hermano, cóctel molotov fallido, desactivado a las 24 horas, cuando el gigante Ayusodzilla rugió, amedrentando a sus adversarios. Así es cómo el PP hace limpieza porque el expediente tenía intención de tumbar al contrario y no de poner orden en el partido. Finalmente él se va pidiendo disculpas y  ella se queda pidiendo cabezas. A Pablo no le ha quedado más remedio que marcharse, atrapado entre la pared de Vox y la espada de Ayuso. No podemos decir que le vayamos a echar de menos, ni a él ni a Teodoro,  porque han hecho gala de un tono bronco y pendenciero tanto hacia afuera como hacia dentro,  donde los machetes estaban más afiliados que en  una banda latina.

Visto lo visto, los votantes del PP son los culpables de la corrupción de su partido. Defenestran a un presidente por denunciar un flagrante caso de corrupción (aunque la denuncia sólo se haya producido para desestabilizar a la contrincante), aplauden y vitorean a la más que presunta corrupta y aclaman como futuro presidente a un barón regional conocido a nivel nacional por sus fotos con un narcotraficante.  Al final ha resultado que señalar la corrupción dentro de un partido corrupto es tan inútil como señalar la basura dentro de un vertedero. Menuda forma de regenerar el partido. Conclusión: los votantes del PP quieren ser gobernados por corruptos. Corruptos de corbata y broche de perlas, de fachaleco y mechas rubias, corruptos que fomenten la sanidad y la educación privadas en detrimento de las públicas, que hostiguen a los inmigrantes,  que renieguen de los homosexuales, que vayan a misa y a los toros. Y que les brinden barra libre en plena pandemia, que es lo que le da calidad a la película.


Si este es el que está llamado a ser un nuevo PP hay que ver lo que se parece al viejo.



domingo, 6 de febrero de 2022

ASALTO PORCINO AL AYUNTAMIENTO DE LORCA

 ASALTO PORCINO AL AYUNTAMIENTO DE LORCA

En enero de 2021 asistimos al asalto al Capitolio de EEUU por auténticas hordas salvajes que tenían la intención de retorcerle el brazo a la soberanía popular. Grupos trumpistas, alentados por el propio Trump pretendieron dar un golpe de estado a la democracia norteamericana. Como no creen en la democracia, le ponen palos en las ruedas. O la muelen a palos, según se tercie.

En enero de 2022 hemos visto el mismo hecho repetido a escala en el ayuntamiento de Lorca, que es mi pueblo. Hordas incontroladas entrando a empujones en el ayuntamiento para tratar de detener el curso democrático de una decisión sobre las granjas de cerdos. Las granjas deben estar situadas a 1,5km como mínimo de todo núcleo habitado. Antes esta distancia era de 1,5km con respecto a la ciudad y 1km con respecto a cada una de  las 39 pedanías que tiene Lorca. Lo que se pretende es algo tan sencillo como que la distancia sea la misma para la ciudad de Lorca que para las pedanías, además de establecer distancia también con fuentes naturales de agua, colegios y centros sanitarios. No parece disparatado. Ni siquiera se pide que se desmantelen  granjas, es una medida que solo  aplica para las nuevas explotaciones o ampliación de las existentes. Bueno pues no, a los ganaderos les parece una medida lesiva para sus intereses, ¿y cómo los defienden? Pues a palos, que es como se hacen las cosas en el Paleolítico. El que más fuerte golpea es el que lleva la razón. 

Cualquiera pensaría que es cosa de un puñado de incontrolados y que sus representantes políticos harán un llamamiento a la cordura, ¿verdad? Pues no, tampoco. Ni Pp ni Vox, hasta la hora en que se escribe este artículo, han condenado esa violencia contra las instituciones democráticas, ni han llamado al alcalde de Lorca para ver cómo se encuentra. 

Cómo se puede negociar con hordas salvajes presionando a las puertas  de la institución. Con qué libertad, con qué sentido  del bien común, cuando  lo que te preocupa es que no te tundan a palos a la salida del ayuntamiento. Pero estos que no creen en la democracia han conseguido su objetivo: han suspendido la sesión. 

Cuando todavía están calientes las cenizas del incendio desatado por las declaraciones de Garzón al decir  que la ganadería extensiva es más sostenible que la intensiva (ojo con la burrada, y es que el pobre hombre no puede ni abrir la boca), este asalto a una institución democrática vuelve a poner el tema sobre la mesa.

Los bulos son el alimento espiritual de la derecha española. Resulta que esta manifestación se ha producido después de un fin de semana en que Pp y Vox se han dedicado a hacer una intensa campaña de manipulación mezclando bulos con estas medidas, que solo se pueden calificar de lógicas y con las declaraciones de Garzón, igual de lógicas... para cualquiera que tenga dos dedos de frente. Pero claro, han mezclado ácido clorhídrico con sulfato de so… vamos, que la han liao parda. Y ahora sale el representante de Vox en Andalucía diciendo que este asalto es la expresión de la desesperación de un pueblo que se ve en la ruina. Ya me imagino al sujeto sacándose un pecho y guiando al pueblo a la Bastilla, al puro estilo Delacroix. Eso en lugar de condenar un asalto que abochorna a cualquiera que tenga un mínimo de cultura democrática. Primero encienden al personal con soflamas, después observan desde la barrera cómo se descontrola la situación y después culpan a las medidas reguladoras de provocar el estallido de violencia. Tontos del todo no son. Manipuladores, mucho.

Es innegable que la ganadería intensiva, cuya expresión son las macrogranjas, que nadie quiere cerca,  es un tipo de ganadería que tiene, como mínimo, que revisarse por la cantidad de contaminación y sufrimiento animal que provoca. Pero claro, a la vista de la sensibilidad democrática de sus defensores podemos imaginar cómo será su sensibilidad ecológica y su empatía hacia los animales. El representante de los ganaderos lorquinos pedía al alcalde “flexibilidad” a la hora de aplicar las medidas mientras una horda descontrolada presionaba para que esa “flexibilidad” se hiciera efectiva. La lectura que se saca de todo esto es que el ganadero es un sector poco acostumbrado a medidas reguladoras. Las únicas medidas que pueden evitar que llevemos a la región al colapso. Si alguien cree que estoy exagerando, que se acuerde de ese hermoso Mar Menor,  muerto ahora gracias a la “flexibilidad” a la hora de aplicar medidas reguladoras al sector de la construcción y al agroindustrial.

https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/asalto-porcino-ayuntamiento-lorca_132_8706409.html