jueves, 13 de marzo de 2014

BRAVO, CAMARADAS

BRAVO, CAMARADAS

"EL PARTIDO DE LLAMAZARES IMPUGNA LA LISTA DE IU PARA LAS EUROPEAS"

Leo esto en “Diario Público” y me vengo abajo. Bravo Camaradas. Bravo por permanecer fieles a una larga tradición de la izquierda, la de dividirse y atomizarse hasta quedar en nada, hasta quedar en menos de nada, hasta quedar en el ridículo. Bravo por desperdiciar tanta lucha colectiva, tanto esfuerzo colectivo en intereses partidistas y/o personalistas. Si la izquierda verdadera ha tenido algún momento histórico para florecer en los últimos treinta o cuarenta años, si no es este momento no será ninguno. Y por lo visto os habéis empeñado en que no sea ninguno. Bravo camaradas. Una vez más la izquierda pierde el tren de la historia y deja al pueblo en la estacada, sin opciones. Ya puestos podíais haberos ahorrado esfuerzos y haber pedido el voto para los conservadores directamente, estáis desperdiciando vuestro valioso tiempo. Ah pero claro, que lo que vosotros queréis es ver si sacáis más votos que el compañero de izquierdas, a ver si la tenéis más larga. Pues bravo de nuevo, camaradas. Si conocéis las matemáticas electorales, y deberíais, sabréis que aunque cada uno de vosotros consiga el techo de sus objetivos, en el recuento total eso habrá que dividirlo entre los grupos que se presenten…, o sea que ya me contaréis qué vamos a sacar en claro de todo esto. Este era el momento de recoger las reivindicaciones de la calle en una propuesta de mínimos sencilla e inteligible y llevarla a las instituciones. Pero no, el objetivo al parecer no es ese. El objetivo al parecer es escrutarnos largamente el ombligo de la pureza ideológica. Que crezca un cinco por ciento nuestro grupúsculo. Os estáis mirando la punta de los zapatos cuando es hora de mirar al frente, de salir unidos, de conquistar las instituciones, de abandonar pequeñas parcelas de intereses mezquinos.  ¿En serio, mientras la gente pasa hambre y pierde sus casas, creéis que es momento de discutir e incluso llevar a los tribunales que fulano va en el puesto 2 de la lista y yo en el 7?, ¿en serio? Nos quitáis las ganas. No de luchar, desde luego. Pero nos quitáis las ganas de ir a votar, de votaros a ninguna de los grupos que se postulan. A mí por lo menos me las habéis quitado. Y si no es a través de conquistar las instituciones ya me diréis cómo accedemos al poder. En fin, una vez más, bravo camaradas por dejarme esta amargura.

martes, 11 de marzo de 2014

POCO PAN Y PEOR CIRCO

Poco pan y peor circo
A mi  el Sálvame me aburre soberanamente, pero me gusta verlo con mi madre porque me río un rato. Antes de que la Belén se cambiara la cara la penúltima vez me reía al pensar que en alguna parte debía haber un retrato de ella volviéndose cada vez más bello, un Dorian Grey femenino y al revés porque las de Carabanchel Bajo semos asín.
A mi madre le encanta el Sálvame. Antes lo veía con culpa, ella sabrá, yo nunca le he dicho nada. Le parecía (en fin, porque lo es) una cosa barrio bajera. Aunque yo creo que con 75 años ya no me la mal educan.  De todos modos ella ha comprendido bien que sólo se trata de  un puñado de majaras haciéndose una extraña terapia de grupo. Evidentemente se vuelca aquí lo más primario y lo más casposo, pero al fin y al cabo ellos mismos son la leña de su propia hoguera. Prefiero eso al Hola o similares (Corassón, Corassón) porque ya puestos a exponer órganos internos, que salgan todos, desde el corazón hasta el duodeno y el yeyuno, aunque las interioridades no sean mi línea editorial favorita.  Si tengo que elegir, por mí que vea eso antes que a la Anarrosa. Lo peligroso de estas tertulias mañaneras que mezclan actualidad, corazón y casquería es que no se distingue realidad de ficción. José Bretón o Asunta Basterra a diario y parece que el asesinato múltiple impune ocurre todos los días varias veces antes del almuerzo. Desde el gobierno se endurecen unas penas ya duras de sobra y a los televidentes les parece de perlas porque los bretones y las basterras son imagen permanente en la retina popular. Otro peligro más de esto es la banalización de todo porque se da el mismo tratamiento a la noticia política seria que a la boda del torero y la farandulera o al caso de pederastia. Ejemplo: Han despedido a toda la plantilla de una de las mayores empresas del país, pero hay que ver qué trajes llevaban las señoras en la boda del mes.
Mira tú, quería yo desintoxicarme un poquito de lo político-social con este texto y no he podido. Lo mío ya es vicio

domingo, 2 de marzo de 2014

DIE WAHRHEIT IST KONKRET

DIE WAHRHEIT IST KONKRET

Eso decía el añorado Brecht. Pero aunque la verdad sea concreta y esté ahí afuera, nosotros, los humanos occidentales, no estamos programados para verla ni aunque la tengamos delante, ni aunque tropecemos con ella. Y hablo de mí. Yo elijo las noticias que quiero ver según mis emociones. Elijo la noticia que más se ajusta a mi modo de pensar, que yo creo que es el fetén, desde luego. Pondré un ejemplo extremo: nunca veo Intereconomía (creo que ya no existe, ¿no?) porque me saldrían ampollas. Por lo tanto esa es una decisión emocional y una decisión que modifica mi modo de ver la verdad, una verdad que en realidad se compone de muchas verdades y de muchas mentiras y que yo misma deberé discriminar si quiero ser honesta conmigo misma. No sé si está quedando claro lo que quiero decir y que es lo siguiente: que estamos presos de nuestra concepción de la realidad y nos resistimos a mirarla desde otro ángulo o a ponerla mínimamente en cuestión. Aunque cabe apuntar que la fuerza con la que luchamos para que ese marco no se modifique está indicando que en el fondo también tenemos dudas, que en realidad tememos a nuestras dudas, no queremos perder la tranquilidad que nos proporciona nuestro ideario, que es al mismo tiempo propio e inducido, endógeno y exógeno . He constatado de unos años a esta parte con sorpresa (aunque os pueda parecer de Perogrullo es así, es que soy muy simple) que somos seres eminentemente emocionales aunque nos tengamos por racionales. Normalmente elegimos y digo bien, elegimos, las noticias que más se ajustan a lo que nosotros pensamos o al marco que nos hemos elaborado para mirar la realidad, compramos los periódicos de nuestro rango de pensamiento, vemos en la tele aquello con lo que nos identificamos. En este contexto se tolera mal que alguien nos  plantee cuestiones que van contra el marco de realidad que nosotros tenemos, nos incomoda. He visto reacciones de repulsa tremendamente emocionales cuando en una conversación de sobremesa se han planteado cuestiones que hacían que las ideas del ideario patrio se movieran del sitio. No somos libres para ver la verdad. No somos libres en primer lugar porque estamos terriblemente manipulados por los mass media generalistas, desde luego, y lo hemos estado siempre y hemos crecido elaborando un marco de realidad (democracia, estado de derecho, sistema de partidos, monarquía parlamentaria…), inducido, no real, al que nos aferramos con fuerza cuando peores vientos soplan. Nos mienten, pero la mentira es un contrato bilateral, el engañado participa de ella, quizás no la primera vez, como dice el proverbio árabe, pero a partir de la segunda y siguientes el engañado también es responsable de serlo. Y no somos libres para ver la verdad porque no queremos serlo, ese marco inducido nos comprime hasta tal punto que no nos permite movernos sin dañarnos. Porque sabedlo todos, la verdad duele. La verdad duele como duele la vida. Cristo dijo: “ La Verdad os hará libres”, no dijo os hará felices, dijo os hará libres. Siempre será mejor saber la verdad por dolorosa que sea que vivir en una mentira que es como un barco con el casco podrido y que hace agua por todos lados. Sí, hoy me he puesto intensa.

martes, 25 de febrero de 2014

LOS GOYA

LOS GOYA

Ha pasado la gala de los Goya que llegó como llegan las golondrinas a la primavera: con puntualidad, ruido de graznidos y vuelos raudos. En la gala los directores, actores y demás familia protestan, se suelen sumar  a la protesta que haya en vigor en ese momento. La protesta, como sabemos, en general es de izquierdas, a menos que se reivindique recortar derechos ciudadanos (derecho al matrimonio gay, derecho al aborto…) y entonces es de derechas. Pero a éstas últimas no se une el mundo de cine. Éste suele recoger la voz de la calle. La derecha, la derechita y la derechona se rasgan las vestiduras, se une al linchamiento la prensa del corazón y otros órganos internos: ¡una entrega de premios convertida en un acto político, hasta ahí podíamos llegar, qué vergüenza, encima que son unos subvencionados, más les valdría callarse!, éste es el discurso, muy resumidito. Bueno, vamos por partes: en este país, el cine está subvencionado, sí, como otras actividades culturales, pero no lo suficiente, también como otras actividades culturales. Pero es que también están subvencionados los partidos políticos, los sindicatos y hasta la patronal, y eso de que esté subvencionada la patronal sí que debería escandalizarnos. Pero no, nos escandaliza que se subvencione una actividad cultural. Bueno, cosas de este país. No, miento: cosas de las empresas mass media de este país a quienes les interesa vapulear y ridiculizar las legítimas protestas ciudadanas. Y por dios, que éstas no se mezclen con el glamour, que eso es como mezclar caviar y chorizo. En fin. Pero no he acabado. Vamos al meollo de la cuestión: ¿política en una entrega de premios?, muy mal. Este es el mensaje. Pues queridos y queridas, ¿no es política la simple convocatoria de los premios Príncipe de Asturias, creados para promocionar una sucesión monárquica estafadora y espuria y no es éste un premio creado específicamente a mayor gloria del heredero?, ¿no es política el concurso infantil “qué es un rey para ti” con toda su carga de culto a la personalidad?, ¿podría ser más político el desfile de las fuerzas armadas y más tendencioso el denominado día de la hispanidad?, ¿no es política de confesionalidad religiosa la presencia de un obispo en cada funeral de estado?,  ¿es necesario que siga?, ¿a que no?, ¿a que os dais cuenta vosotros también de que todo es política, pero que sólo se crítica hasta la extenuación y el ridículo aquella que refleja demandas populares? Pues eso.

miércoles, 12 de febrero de 2014

SOÑANDO EUROPA

Soñando Europa
El mar, tumba de África, el mar donde miles de olvidados cadáveres africanos sueñan para siempre el sueño europeo, un sueño mezquino y escurridizo bordeado de valla de concertina y con trampa de fondo de mar, un sueño que consiste en ser camarero, albañil, asistenta, prostituta, un sueño hecho de no pasar hambre, huir de la guerra, mantener a los tuyos mandando la exigua paga, un sueño como una dura carrera de obstáculos donde la menor preocupación es el desprecio europeo por el africano que viene a ocupar un puesto de trabajo de ínfima calidad, un sueño europeo como un campo minado de explotación, xenofobia, trata de mujeres, cárcel en forma de CIE, esa cárcel encubierta donde el único motivo para que te encierren es ser africano pobre y que aún así sigue siendo mejor que morir de hambre, persecución y guerra en el bello continente africano. Hoy, otros catorce cadáveres africanos sueñan en el fondo del mar porque las pelotas de goma de la guardia civil les impidieron alcanzar la orilla. Cómo puede ese mar albergar tantos sueños eternos, cómo puede custodiar tanta muerte sin crecer, levantarse en una ola gigante y tragarse de un trago la mezquindad europea con sus aires de guardián de Europa y su ridícula superioridad de raza.


domingo, 9 de febrero de 2014

YO QUIERO PROBAR LO QUE FUMA LA INFANTA

Yo quiero probar lo que fuma la infanta 
Todo es sumamente irreal (¿o soy yo?). Esa infanta que va a declarar con pinta de haber fumado algo que además de dejarla muy relajada, le da mucha risa, como si dentro del juzgado le esperara un ramo de rosas, ese ramo que tanto se merece, con su bella melena rubia acariciada por la brisa mallorquina, la brisa de su ex título nobiliario, qué simbólico. Ese fiscal que escribe el último verso de la canción infantil "todas esas cosas había una vez cuando yo soñaba el mundo al revés" y se convierte en fiscal defensor. El fiscal seguramente le habrá preguntado a la infanta qué champú utiliza para tener un pelo tan bonito y ella habrá sonreído otra vez, condescendiente, relajada, encantadora como es ella.  Y si no es esto lo que ha sucedido da igual, como para el caso va a tener el mismo resultado, dejadme que sueñe. Miquel Roca, un padre de la Constitución la defiende (se ve que no se ha enterado que ya la defendía el fiscal) y es como si la defendiera la Constitución misma, mandando el mensaje de que esa chica tan simpática y educada es inocente total por vía constitucional. De nuevo es todo tan simbólico.  Es como si hubiera ido a declarar una de las Meninas de Velázquez porque por lo visto esta bella infanta,  con estudios superiores, varios másters y trabajando en un banco, ignoraba lo que hacía su marido y de dónde sacaba pa tanto como destacaba. No, las Meninas están por encima de cuestiones tan prosaicas y groseras , están en un nivel superior donde el tintineo del vil metal no desvela sus sueños. Y esto es lo que ha declarado.  Y al fiscal le ha parecido de maravilla  porque Cristina tiene para el señor fiscal la hermosa voz de una sirena y todo lo que dice es maravilloso.
Los monárquicos se rasgan las vestiduras y se cubren el cabello de ceniza en señal de duelo mientras gritan: ¡una infanta de España ante la justicia, ya tenéis lo que queríais, iconoclastas del demonio!. Pues no, una vez más no se enteran de nada. Lo que se reclama no es una pantomima para contentar al vulgo, que es lo que está pareciendo esto. Lo que se reclama es equidad en el reparto de justicia para que ésta merezca tal nombre, nada más. Nada menos.



martes, 4 de febrero de 2014

TRINCHERA DE LIBROS

TRINCHERA DE LIBROS


Cuando yo tenía 8, 9,10,11,12 años la biblioteca de mi casa estaba compuesta por los siguientes volúmenes: la Santa Biblia (Áncora y Delfín)  y un atlas (Aguilar), que llevábamos a medias con unas vecinas, las del Goti. La Biblia era de ellas y el atlas nuestro y nos los íbamos prestando a tramos, no sin rencillas. Y peripecias de la literatura itinerante y de la nostalgia galopante, ambos ejemplares están ahora en mi poder. Hubo sus más y sus menos con la Biblia y el atlas con la Jose del Goti: dame el atlas, pues dame tú la Biblia, pos sí, pos no. Finalmente los libros se quedaron donde ellos sabían que eran más queridos. No había otra  cosa, así que me leí la Biblia. Sí, la Biblia. No entera, claro, que yo era rara pero dentro de un orden. Y también me leí el atlas aunque creáis que eso no es posible. Y hacía competiciones con mi hermano Pepe a ver quién se sabía más capitales de países y a ver quién conseguía adivinar a qué país pertenecía cada bandera. También tenía un Diccionario (Zamora). No me lo leí, es verdad, pero me lo empecé muchas veces. Como Rayuela. Me quedaba fascinada mirando y mirando una página doble de accidentes geográficos, en papel satinado y a todo color. A esta selección se le unió más tarde (¡¿por qué?!) El Exorcista de William Peter Blatty. Y también me lo leí. No me dio tanto miedo, le dio más a mi hermana (sospecho que vio la peli) que me obligaba a dormir con ella y a leer hasta que a ella le daba  sueño. Repito, hasta que a ELLA le daba sueño. Cosas de hermanas. A esto hay que unir los impagables libros de texto Senda de lectura de mis hermanos (Gloria Fuertes, El Piyayo, Sotileza, Cansera de Vicente Medina…). Y así fui haciéndome una trinchera, libro a libro, como una inadaptada, como la inadaptada que era, y en esa trinchera a la que luego, con más edad y criterio, fui añadiendo literatura de la buena, pasé largos años. He leído en La Galla Ciencia un texto de José Daniel Espejo que me ha hecho constatar que no soy la única. Me ha confortado. Los raros nos entendemos entre nosotros.